La consejera de Interior y Seguridad, Núria Parlon, ha defendido que la Brimo de los Mossos d’Esquadra hicieron un «uso proporcional de la fuerza», con el gas pimienta, en las manifestaciones propalestinas del pasado 15 de octubre, cuando se produjeron incidentes en la estación de Sants de Barcelona o en Manresa.
Durante la sesión de control en el Parlament este miércoles, la consejera ha sostenido que la policía catalana actuó con «criterios técnicos», y que era «la mejor manera, en el momento concreto, para evitar daños mayores» ante algunos episodios de «violencia generalizada».
La intervención de Parlon ha sido a preguntas de la CUP, que le ha pedido la prohibición de esta arma, y de los Comunes, que ha reclamado la suspensión de su uso mientras es evaluada.
En respuesta a los dos grupos parlamentarios, Parlon ha asegurado que «el uso de la fuerza debe ser proporcional de acuerdo con las directrices técnicas y profesionales que determinan el nivel de riesgo».
En este sentido, la consejera ha remarcado que en la mayoría de protestas la Brimo no tuvo que actuar, y que el pasado 15 de octubre usaron el gas pimienta en dos episodios concretos. Ha subrayado que los criterios fueron «técnicos y profesionales, y no políticos».
Por un lado, la consejera de Interior ha señalado que, pese a ser avisadas, «200 personas bloquearon la salida del hotel» donde se había concentrado el equipo israelí de baloncesto Hapoel de Tel-Aviv. «El riesgo de que hubiera sucedido con el autocar atrapado en la rampa habría sido mucho mayor, y por eso se intervino», ha justificado.
Por otro lado, Parlon también ha señalado que hubo episodios de «violencia generalizada» en la calle Tarragona de Barcelona «con lanzamientos y ataques contra los agentes, asaltos a diferentes establecimientos y quema de contenedores». Y ha remachado: «Sólo hay que ver las imágenes».














