Pedro López Provencio, autor en El Trianglehttps://www.eltriangle.eu/es/author/autor-147/El Triangle és un Diari d'informació general, editat a Catalunya i escrit en llengua catalana, especialitzat en investigació periodísticaWed, 01 Oct 2025 11:30:16 +0000es hourly 1 https://wordpress.org/?v=6.8.3https://www.eltriangle.eu/wp-content/uploads/2020/11/cropped-favicom-1-32x32.pngPedro López Provencio, autor en El Trianglehttps://www.eltriangle.eu/es/author/autor-147/3232La obsolescencia de la condición humanahttps://www.eltriangle.eu/es/2025/10/02/la-obsolescencia-de-la-condicion-humana/https://www.eltriangle.eu/es/2025/10/02/la-obsolescencia-de-la-condicion-humana/#respondThu, 02 Oct 2025 04:00:30 +0000https://www.eltriangle.eu/es/2025/10/02/la-obsolescencia-de-la-condicion-humana/Las formas de organización del trabajo, de la economía y de los mercados determinan el reparto de la riqueza, adaptan al ser humano a la máquina y reconfiguran la sociedad según las exigencias tecnológicas de sus amos. Este proceso erosiona nuestra dignidad: dejamos de ser protagonistas de la historia y se antepone el beneficio a ... Leer más

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Las formas de organización del trabajo, de la economía y de los mercados determinan el reparto de la riqueza, adaptan al ser humano a la máquina y reconfiguran la sociedad según las exigencias tecnológicas de sus amos. Este proceso erosiona nuestra dignidad: dejamos de ser protagonistas de la historia y se antepone el beneficio a la vida.

Susana Alonso

La primera revolución industrial, la de la máquina de vapor, pasó el trabajo manual al mecanizado y a la producción en masa. El artesano no pudo competir y, en vez de vender su producto, tuvo que vender su fuerza de trabajo, convirtiéndose en obrero. Se consolidó el capitalismo moderno.

En la segunda, con la electricidad, el motor de combustión interna, el proceso Bessemer para el acero, la química industrial, la línea de montaje de Ford, la expansión del ferrocarril y del teléfono, el crecimiento de las empresas y de los mercados internacionales con una incipiente globalización, nacieron los sindicatos y los partidos de izquierdas.

La tercera, basada en la informática, la electrónica, las telecomunicaciones, la automatización, la digitalización de procesos, la economía de la información, la globalización acelerada y los nuevos modelos de negocio y trabajo impulsados por el auge de internet, llegó el declive de la izquierda y la deslocalización de empresas en busca de mano de obra más barata, que solo precisa conocimientos básicos. La caída del Muro de Berlín fue un punto de inflexión.

En la cuarta prosperan las tecnologías integradas, la inteligencia artificial, la robótica avanzada, el internet de las cosas, la impresión 3D y la biotecnología: la integración de lo físico, lo digital y lo biológico, con la consiguiente transformación de la industria, el comercio y el trabajador. Los beneficios se obtienen, más que con la plusvalía, con la especulación, los arriendos en la nube de sistemas y espacios de almacenamiento de información y documentos, el comercio digital, las franquicias, la manipulación masiva de datos y los constantes aumentos de precios. El cerebro humano es sustituido por el algoritmo.

Si en la primera se perfeccionó la explotación del hombre por el hombre, la cuarta conduce a la deshumanización. El mundo está ya tan automatizado que no podemos decir que también hay tecnología: la tecnología es ahora el sujeto de la historia de la que somos contemporáneos. Nos convierten en testigos pasivos; cedemos nuestro juicio a la lógica de los dispositivos y nuestra identidad a las funciones que se nos asignan. Nos privan de categoría y de salario. Nuestro juicio se reemplaza por la eficiencia del dispositivo y nuestra identidad por la función encomendada. Percibimos la cantidad asignada al puesto de trabajo en el que nos colocan.

El imperativo categórico —«actúa de tal manera que la máxima de tu acción sea la del aparato del que eres o serás parte»— conduce a la alienación y la cosificación, desde Karl Marx hasta las discusiones sobre el taylorismo y el fordismo. Las experiencias de trabajo en la línea de montaje, en las que el trabajador se sincroniza con el funcionamiento de la máquina, expresan la falta de identificación entre lo que uno es y lo que uno hace. Es la autorreferencia fallida del individuo, que se siente en un estado oscilante de irritación, desorientación y desconcierto: el burnout. Ya no se valora lo que uno es, sino lo que se le requiere hacer, cada vez más simplificado y deshumanizado, consolidado por la valoración del puesto de trabajo.

Para evitar el pavor prometeico, se crean imágenes de nosotros mismos. En los robots podemos sobrevivir en efigie y, así, solo en la imagen, entrar también en la producción automática. Si vamos a estar presentes únicamente como modelos, podremos imaginar que existimos en las copias.

Primero fue la radio, después la televisión y ahora las redes sociales, que nos vuelven ermitaños entre las multitudes. Los contactos sociales reales se pierden y nos convertimos en fantasmas y actores secundarios irreales y distantes. Pasamos a habitar soledades colectivas. Sentados frente a una pantalla para reunirnos, la conversación auténtica se degrada y nos sentimos inferiores a los productos que usamos. Esta alienación nos lleva a aceptar acríticamente el progreso técnico, incluso cuando es destructivo.

Las guerras, hambrunas o desastres vistos desde el sofá nos vuelven insensibles. El sufrimiento se convierte en espectáculo. El exterminio en Gaza y la hambruna provocada, que aparece en las cadenas de televisión que vemos —con niños desnutridos y hospitales colapsados y destruidos—, es un ejemplo claro: el sufrimiento extremo se ha vuelto invisible. Vemos sin ver, porque nos han entrenado para consumir el horror como parte del paisaje cotidiano. Hasta que se vuelve insoportable.

Las bombas atómicas y los campos de exterminio evidencian la capacidad del hombre para autoaniquilarse. Los pilotos de drones operan sistemas letales a distancia con frialdad burocrática, sin responsabilizarse de las víctimas, incapaces de imaginar, asumir o reaccionar ante las consecuencias catastróficas de las creaciones tecnológicas que manejan. Se desliga al agresor de la tragedia que provoca.

Los incendios en el oeste de la península o las inundaciones en Valencia no son episodios aislados: son advertencias de un sistema al límite que nos urgen a recuperar la capacidad de asombro y el juicio moral autónomo.

La ceguera apocalíptica, hoy, no es solo una metáfora: es una forma de vida impuesta. El verdadero crimen no es destruir el mundo, sino hacerlo sin que casi nadie lo advierta.

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La ciudadanía enfadadahttps://www.eltriangle.eu/es/2025/08/01/la-ciudadania-enfadada/https://www.eltriangle.eu/es/2025/08/01/la-ciudadania-enfadada/#respondFri, 01 Aug 2025 03:00:34 +0000https://www.eltriangle.eu/es/2025/08/01/la-ciudadania-enfadada/En una reciente tertulia de juristas, se trataron retos políticos en la era de Trump. Se constató que había una ciudadanía enfadada que vota a gente de su calaña. El porqué del enfado quedó sin respuesta. Influyen muchos factores. Deslocalización de empresas, migraciones, retrocesos en el sistema educativo, avances feministas, cambios culturales de lenta o ... Leer más

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En una reciente tertulia de juristas, se trataron retos políticos en la era de Trump. Se constató que había una ciudadanía enfadada que vota a gente de su calaña. El porqué del enfado quedó sin respuesta.

Susana Alonso

Influyen muchos factores. Deslocalización de empresas, migraciones, retrocesos en el sistema educativo, avances feministas, cambios culturales de lenta o difícil asimilación, en la familia, la sexualidad, el género…

Se incrementa el número de trabajadores que se sienten “quemados”. Con el síndrome de burnout se pierde interés y motivación por el trabajo, origina agotamiento físico y emocional, disminuye la eficacia y la eficiencia y conlleva frustración laboral.

El coste de la vida, los precios de la vivienda, la alimentación, los servicios…, dificulta la subsistencia con base en el trabajo. Los salarios no permiten a muchos saciar las necesidades, eludir la pobreza y construir una vida digna. Que la tasa de empleo y el PIB esté muy bien no consuela.

La organización del trabajo y de los mercados laborales incrementan las desigualdades. Perturban la red de conexiones e interacciones que forjan la cohesión social. Entorpecen la sensación de identidad, de pertenencia y de propósito, sin que se pueda vislumbrar un futuro optimista.

Los trabajos peligrosos, aburridos, insalubres, impredecibles, inestables, mal remunerados y con exigencias exorbitantes, infunden desconfianza en el trabajador y hace que se sienta física y emocionalmente atrapado. Los que no consiguen un empleo, lo pierden o son de eventualidad permanente, se sienten excluidos.

La disrupción tecnológica y la automatización en marcha podría librarnos de los peores trabajos, repetitivos e indeseables. Pero genera inconvenientes de gran impacto en la sociedad, en las empresas y en el entorno laboral. Suprimen procesos de trabajo tradicionales, en los que el trabajador cualificado podía escoger el método y los medios a emplear. Del mecánico al cirujano, del ingeniero al repartidor, se les considera meros servidores del puesto de trabajo que se simplifica y se diseña prescindiendo de ellos. Se exacerban las desigualdades al vincular la remuneración a los supuestos requisitos mínimos del puesto de trabajo, no a la valía del trabajador, a su saber y experiencia, que se desprecia.

Las empresas se ven sometidas al estrés de competir sin pausa. Han de reinventarse continuamente en plazos muy cortos, cambiar su cultura organizativa e inversiones y asumir el conflicto entre innovación, capacidad de adaptación y brecha digital. No todos tienen el mismo acceso a la tecnología, ni las habilidades necesarias para aprovechar las utilidades que comporta. Se abre la división entre los que pueden integrarse en la nueva economía digital y quienes quedan rezagados. Son focos de desigualdad y tensiones.

La implementación acelerada de nuevas tecnologías genera problemas éticos y de privacidad. La inteligencia artificial y el internet de las cosas permiten la manipulación de datos y riesgos en ciberseguridad, en la vigilancia, el control de personas y su libertad y autonomía. La responsabilidad en las decisiones automatizadas está por concretarse.

La velocidad con que se innova invalida con rapidez los marcos jurídicos. Las normas voluntarias son ineficaces, cumplir tiene un coste que el incumplidor no asume. La desregulación disminuye la protección de derechos ciudadanos, consolida monopolios tecnológicos y la competencia desleal. La confianza de la sociedad en los avances tecnológicos merma.

Cambia el sistema de acumulación de capital en manos de personajes como Elon Musk, Jeff Bezos, Mark Zuckerberg y Larry Ellison, señores feudales del nacional-capitalismo. De la plusvalía pasan a enriquecerse con las rentas del alquiler en la nube, de espacio y sistemas, inmuebles y viviendas, franquicias e intermediación comercial. Así reverdecen los nacionalismos egoístas y excluyentes capitaneados por la extrema derecha. Primero encantan a tontos con soluciones sencillas a problemas complejos, después silencian a inteligentes (Trump y las universidades) y culpabilizan a inmigrantes indefensos.

La disrupción tecnológica requiere una gestión cuidadosa y proactiva, para minimizar el impacto negativo en la sociedad y asegurar una transición equitativa y sostenible. Solo la intervención de los sindicatos en su diseño y control y la del poder público en su regulación y limitaciones, puede evitar el deterioro y la subordinación de la humanidad a los intereses espurios de supermillonarios.

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Libertad y guerra en el nacional-capitalismohttps://www.eltriangle.eu/es/2025/07/03/libertad-y-guerra-en-el-nacional-capitalismo-2/https://www.eltriangle.eu/es/2025/07/03/libertad-y-guerra-en-el-nacional-capitalismo-2/#respondThu, 03 Jul 2025 04:00:34 +0000https://www.eltriangle.eu/es/2025/07/03/libertad-y-guerra-en-el-nacional-capitalismo-2/Libertad es poder emanciparse de la sumisión y de la necesidad. Aceptar solo la autoridad legítima que actúa en el marco acordado por legisladores democráticos. El acceso en condiciones de igualdad y equidad a los bienes colectivos y a la riqueza producida. Y control de tribunales vinculados a la Ley y al Derecho. El gobierno ... Leer más

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Libertad es poder emanciparse de la sumisión y de la necesidad. Aceptar solo la autoridad legítima que actúa en el marco acordado por legisladores democráticos. El acceso en condiciones de igualdad y equidad a los bienes colectivos y a la riqueza producida. Y control de tribunales vinculados a la Ley y al Derecho.

Susana Alonso

El gobierno de Trump y su valido Musk en USA, impulsan la fase superior del neoliberalismo: el nacional-capitalismo que nos convierte en siervos de la gleba digital.  Mandan los capitalistas, financieros y tecnólogos, más enriquecidos más rápido de la historia. Supeditan los derechos humanos a los beneficios privados. Desconocen a los que explotan o condenan a la miseria. Estiman admisible el latrocinio, los asesinatos en masa, la guerra injusta, la modificación de fronteras y el genocidio en Gaza, si sirven a sus intereses. Para los sátrapas libertad es la ley del más fuerte, sin reglas que los limiten ni moral que los frene.

Para las actividades cotidianas y económicas nos hacen depender de sus plataformas y sistemas digitales. Adheridos al móvil, sin distinción de edad, sexo, etnia o clase social. Propagan falsedades, bulos e incitaciones malsanas, programadas o aleatorias, dirigidas o espontáneas, corporativas o individuales. La mentira dicha mil veces…, es libertad de expresión.

Emilio Gayo, presidente de Telefónica España, ha pedido menos regulación y más colaboración público-privada. Es decir, hacer lo que quiera con dinero público y beneficio privado.

Ana Botín, presidenta del Banco Santander, dice que han logrado un crecimiento fuerte y rentable, con un aumento del beneficio por acción del 19%. Los intereses y los ingresos por comisiones suben, la calidad crediticia es sólida y la transformación aumenta los ingresos muy por encima de los costes. Ganan casi 10.000 millones de € en los primeros nueve meses de 2024. Por apuntar en la libreta, digital, la ficción de lo que prestan y la realidad de lo que cobran.

Juan Roig, lloroso por la DANA que desatendió el PP en Valencia, se siente desamparado por “todas las administraciones”. Anuncia que Mercadona ha vivido un 2024 espectacular, con 38.800 millones de € de facturación y un beneficio récord de 1.384 millones. Entre productores y consumidores está el secreto.

Donald Trump ha ordenado que se suspenda la aplicación de la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA),  que prohíbe a las empresas estadounidenses, a los particulares y a las entidades extranjeras con negocios en USA, sobornar a funcionarios públicos extranjeros para obtener contratos o concesiones en otro país. Se pasa de obtener el mejor producto al menor precio a pagar el mayor soborno al peor funcionario. El previsible incremento de los niveles de corrupción unido al debilitamiento institucional y la falta de apoyo a la población, tras la retirada de la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID), hará aumentar la pobreza, la desigualdad, la migración y el tráfico de drogas.

Se compran tierras de labor a pequeños agricultores y empresas creadas por humildes emprendedores, para concentrar propiedades y eliminar competencia. La renta de alquiler del espacio y sus funciones en la nube, de las franquicias, la vivienda y los inmuebles, se imponen a la plusvalía. Un nuevo feudalismo que se enriquece con el incremento arbitrario de precios y la disminución de personal cualificado. Los mercados desregulados sobrecargan la riqueza y el poder de unos pocos, la pobreza y el éxodo de otros muchos desesperados y desposeídos. Se sustituyen políticos ponderados por empresarios y tecnólogos codiciosos y ególatras.

Se precisa un culpable y prepararse para la guerra, aunque no nos digan las amenazas a combatir. Lo de que Putin, personaje detestable, va a invadir Europa es poco creíble a la vista de lo que le cuesta conquistar y mantener el 15% de Ucrania.

Von der Leyen quiere rearmar Europa con 800.000 millones de €, y en España 25.000 millones más cada año. ¿De dónde saldrá ese dinero? Sabemos lo que quieren gastar, pero no dicen lo que van a hacer ni cómo se controla que lo hagan, ni qué unidad militar lo va a dirigir.

Que prevalezca la humanidad en el mundo precisa acabar con el poder de decisión de accionistas, financieros, tecnólogos… y sustituirlo por el voto de los trabajadores de cada entidad, organizados con sus directivos. La actual inteligencia artificial y sus otros artilugios no son herramientas para ayudarnos sino para anularnos más.

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Salario, cualificación profesional, valor del puesto y promoción laboralhttps://www.eltriangle.eu/es/2025/05/30/salario-cualificacion-profesional-valor-del-puesto-y-promocion-laboral/https://www.eltriangle.eu/es/2025/05/30/salario-cualificacion-profesional-valor-del-puesto-y-promocion-laboral/#respondFri, 30 May 2025 10:29:12 +0000https://www.eltriangle.eu/es/2025/05/30/salario-cualificacion-profesional-valor-del-puesto-y-promocion-laboral/Vivimos tiempos de tribulación en los que se obvia la recomendación de San Ignacio y asistimos a grandes cambios, con el protagonismo de la IA y del nacional-capitalismo rentista. En vez de afrontar el calentamiento global y la calamidad climática, hay quienes prefieren animar el espacio bélico y dejar a las generaciones futuras residuos radioactivos, ... Leer más

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Vivimos tiempos de tribulación en los que se obvia la recomendación de SanIgnacio y asistimos a grandes cambios, con el protagonismo de la IA y del nacional-capitalismo rentista. En vez de afrontar el calentamiento global y la calamidad climática, hay quienes prefieren animar el espacio bélico y dejar a las generaciones futuras residuos radioactivos, bolsas de CO2, desperdicios y basura por tierra, mar, atmósfera y exósfera.

La criminalidad de Trump, Netanyahu y Putin es comparable a la torpeza de casi toda la élite política europea que, desde el plan Marshall, delegó en USA el pensamiento político, la organización del trabajo, la de los mercados laborales, la función financiera y la labor militar. Incapaces de tener propuestas factibles de resolución de conflictos, que no comprenden en su subordinación trumpista.

Los grandes “principios” y “valores” europeos se arruinan al complacer al “gran gendarme” en el genocidio en Gaza, retransmitido en directo a una ciudadanía anestesiada por series violentas de TV. ¿Dónde queda la política basada en los derechos humanos y en el bienestar de la gente?

En la línea de predicar y hacer lo contrario, con objeto de sentar las bases para los próximos 100 años, la OIT estableció a finales de la década pasada, la Comisión Mundial sobre el Futuro del Trabajo, integrada por jefes de Estado, académicos y representantes de las principales organizaciones de trabajadores y de empleadores, afirmando que:

«Nuestra subsistencia se basa en el trabajo. Gracias al trabajo podemos satisfacer nuestras necesidades materiales, evitar la pobreza y construir una vida digna. Más allá de satisfacer nuestras necesidades materiales, el trabajo puede contribuir a darnos una sensación de identidad, de pertenencia y de propósito. También amplía el abanico de opciones que se nos presentan y nos permite vislumbrar un futuro más optimista».

«El trabajo también tiene importancia colectiva al establecer una red de conexiones e interacciones que forjan la cohesión social. La organización del trabajo y de los mercados laborales es esencial para determinar el grado de igualdad que alcanzan nuestras sociedades. Pero el trabajo también puede ser peligroso e insalubre, impredecible e inestable, y estar mal remunerado. En vez de infundirnos una mayor confianza en nuestras posibilidades, puede hacernos sentir física y emocionalmente atrapados. Además, para aquellos que no consiguen un empleo, puede ser una fuente de exclusión

Salario es la totalidad de las percepciones económicas de los trabajadores, en dinero o en especie, por la prestación profesional de los servicios laborales por cuenta ajena, ya retribuyan el trabajo efectivo, cualquiera que sea la forma de remuneración, o los periodos de descanso computables como de trabajo. Las distintas percepciones económicas conforman la estructura del salario, concretan los conceptos que se retribuyen y, por lo tanto, los valores que se estimulan.

El salario base debería comprender la parte mayoritaria y establecerse en función de los conocimientos y la experiencia profesional del trabajador, que debería operar sobre la formación y la promoción. Los otros complementos minoritarios se pueden asignar en función de circunstancias relativas a las condiciones personales del trabajador, al trabajo realizado o a la situación y resultados de la empresa, que se calcularán conforme a los criterios que a tal efecto se haya pactado.

Sin embargo, hasta en algunos convenios colectivos importantes se independiza el salario de las cualidades profesionales del trabajador y lo refieren a conceptos ajenos e independientes de él, como los requisitos mínimos exigibles para desempeñar el puesto de trabajo que le asignan, que suele estar simplificado al máximo.

La promoción deja de depender de la mejora en la capacidad y experiencia profesional del trabajador y de su evolución y se sustituye por una mejora salarial en función del simple transcurso del tiempo. La promoción salarial se desvincula del progreso de la persona.

Arrebatarle al trabajador sus conocimientos profesionales o hacerlos inocuos para la producción ha sido una constante desde que el capitalismo inició la producción en masa. Se concretó en la máxima taylorista del “cerebro en la oficina y el brazo en el taller”. El salario deja de depender del estatus profesional, que va desapareciendo, para referirse al nivel estimado del puesto de trabajo que se diseña. Ya no solo para los obreros manuales sino para todos.

La inclinación de las grandes empresas a desvincularse de la sociedad circundante y de las costumbres sociales, de las enseñanzas profesionales que carecen de la agilidad y de la capacidad suficientes para adaptarse, o enfrentarse, a la vertiginosa transformación tecnológica y a los cambios en las condiciones laborales que se propician, más la aceleración que imprimen a la evolución de los sistemas productivos y logísticos, favorecen la desconexión.

Para que los trabajadores se amolden, con facilidad, a los requisitos de funcionalidad productiva y movilidad en los puestos de trabajo que requieren las formas de trabajar que se diseñan, que podrían diseñarse de otro modo, los impulsores de la disrupción técnica y laboral en marcha, intentan liberarse de numerosos valores profesionales, culturales, sociales y democráticos, habituales en el entorno ciudadano.

La organización del trabajo que impulsan, implica el rechazo del contexto consuetudinario referido a las categorías laborales, a la división profesional del trabajo y a la autonomía de los trabajadores cualificados en lo que se refiere a la utilización de los medios de producción y a la elección de los métodos de trabajo. Provoca la despersonalización de las relaciones individuales y la ruptura de carreras y oficios, que se adquieren fuera de la fábrica y que, dentro, ni se consideran ni se mantienen.

A tal efecto, procuran sustituir los sistemas salariales basados ​​en el valor profesional de los trabajadores por otros referidos al “valor” del puesto de trabajo donde los pondrán en cada momento, sin consideración alguna a las competencias profesionales del trabajador que tienen por superflua cuando no por inconveniente.

Procedimiento

Según diversos manuales publicados, también por la OIT, la evaluación de las tareas puede definirse como el procedimiento que trata de precisar y comparar lo que el ejercicio, en condiciones normales, de determinadas funciones, exige de los trabajadores normales, sin tomar en consideración la capacidad individual de los mismos ni su rendimiento. ¿Qué son condiciones y trabajadores “normales”?

Para implantar la VPT se establece el ambiente previo apropiado. Se alegan valores irrefutables como la justicia, la igualdad, a cada uno según su trabajo, incluso se hacen referencias a la injusta discriminación laboral de la mujer. No se están de nada. Dicen que el sistema de categorías ha quedado desfasado, distorsionado, porque las profesiones ya no se corresponden ni se adaptan al tipo de tareas que se han prediseñado y simplificado.

Se adopta una escala de factores que, dicen, ajustan a las necesidades y características particulares que requieren de los trabajadores los puestos de trabajo, para su correcto ejercicio. ¡Los puestos de trabajo requieren de los trabajadores! Generalmente suelen referirse a condiciones de trabajo, conocimientos, aptitudes, esfuerzo y responsabilidad. La escala de puntuación NEMA, de la que parten casi todas, es de 1946.

Después se estiman los factores que consideran útiles para realizar las tareas en cada puesto de trabajo y le asignan un valor a cada uno. Durante la observación y la comparación han de prescindir total y absolutamente del trabajador concreto que realice o pueda realizar la tarea.

Después de acomodar los numerosos desajustes e incongruencias que se observan en la comparación, la puntuación final la decide un comité heterogéneo. La presencia sindical legitima la ocurrencia. La calificación así obtenida proporciona el “valor” del puesto de trabajo.

Al principio, cuando se implanta el sistema, suelen relacionar las categorías profesionales de los trabajadores con el “valor” de los puestos de trabajo, para que el tránsito sea más suave. En su momento esta relación sirvió para obtener algunas promociones en el estatus de muchos trabajadores, especialmente en vía jurisdiccional. Pronto hacen desaparecer las categorías profesionales y los salarios vinculados a ellas o las dejan como simple recuerdo nostálgico.

La inexistencia de base científica u objetiva en la elección de los factores y su valoración concreta salta a la vista. Tampoco existen patrones que permitan concretar las exigencias que un trabajo requiere de un trabajador inconcreto. Son simples opiniones sin fundamento.

Alegaciones metodológicas

La metodología de la VPT carece incluso de racionalidad. Hay características que no pueden sumarse entre sí. Por ejemplo, a un factor óptimo de instrucción se le asignan 70 puntos, a la responsabilidad sobre procesos de fabricación 25 y a la fuerza física 50. La unión de gran instrucción y mucha responsabilidad, suma 95 puntos, puede corresponder a un puesto de trabajo directivo. Pero una gran instrucción con mucha fuerza, combinación generalmente inservible, la suma da 120 puntos.

La calificación es adaptable a conveniencia. Puede apaciguar situaciones conflictivas con un “nuevo estudio” que “mejore” el anterior. Recompensar lugares inconvenientes o escasos de personal por poco deseables o inadecuados. Incluso puede servir para satisfacer intereses espurios instalados en las comisiones de valoración. Al ser un método de comparación, igual sirve para un roto que para un descosido. Se pueden justificar las más diversas disyunciones.

Al sustituir las categorías profesionales por el valor del puesto de trabajo, se provoca una separación real entre el trabajo que se realiza, la valía profesional de los trabajadores y sus titulaciones académicas. Surge una desconexión entre los conocimientos, las capacidades y las experiencias adquiridas por el trabajador en su vida y los requisitos mínimos que se requieren para el trabajo que se asigna, que se habrá simplificado al máximo. Esto produce un agravio comparativo y una injusta discriminación, al establecer diferencias e igualdades retributivas básicas, al margen de las capacidades reales de los trabajadores. Lo que transforma en una falacia la máxima de “a igual trabajo igual salario” que se proclama.

Por ejemplo: el reponedor de un supermercado atiende al cliente de manera muy diferente si sólo tiene estudios primarios, que si ha cursado un grado en nutrición y bromatología y se puede comunicar en varios idiomas. Se les retribuye a ambos por la mínima exigencia, aunque, de hecho, se aprovechen de la mejor profesionalidad y del mejor servicio que habitualmente se realiza. Si se cumple escrupulosamente con los requisitos establecidos en los puestos de trabajo, sin ninguna aportación extra por el trabajador, se puede paralizar la producción y decae la calidad. Se llama huelga de celo.

Crítica socioformativa

El sistema tiende a que el trabajador se conforme con los conocimientos mínimos que le faciliten el ejercicio del puesto asignado y sólo pueda aspirar a que lo pongan en otro mejor remunerado, despreocupándose de su desarrollo personal. En ese ambiente se incrementa el retraimiento y el sentimiento de inseguridad, especialmente frente al despido. Los trabajadores se hacen más dependientes y complacientes con las exigencias de la empresa, pues quedan al pairo si el centro de trabajo se deslocaliza, especialmente en tiempos en que el empleo es un bien escaso y la adaptación a uno nuevo, en una empresa distinta, puede resultar difícil. Más si se ha descuidado la formación profesional, se avanza en la edad y los complementos por permanencia representan una parte importante del salario. Se vuelven trabajadores asustados que aceptan un salario inferior al que les corresponde por su valía.

La implantación de la VPT simplifica el control de producción y reduce los costes, al independizarse de la posible promoción y evolución profesional de los trabajadores. Así se evita la complejidad que supone trabajar con personas, equiparándolas a autómatas sin cambios y sujetos a las instrucciones en la pantalla que los controla exhaustivamente.

Como se constató en encuestas realizadas por la Universidad Mc Gill en Canadá, por la Universidad de Princeton en USA y por la Asociación Internacional de Maquinistas de USA, la VPT “mejora y simplifica” la negociación salarial en los convenios colectivos, al atribuir los salarios a los puestos de trabajo en vez de a las personas, de las que se puede prescindir con facilidad.

En la VI reunión de la Comisión de Industrias Mecánicas de la OIT en mayo de 1957, la parte trabajadora consideró que no podía constituir un tema apropiado para una recomendación de alcance internacional. Carece de fundamento científico, limita la negociación colectiva y la estructura salarial que pretende sustituir por normas técnicas y lo que decida la inteligencia artificial.

La VPT se introdujo con fuerza en épocas en las que se necesitó sujetar a los trabajadores y frenar sus reivindicaciones, especialmente las económicas. También cuando tuvieron que asumirse sustituciones masivas, urgentes y con poca preparación profesional, como en tiempos de la II Guerra Mundial.

En Estados Unidos el Consejo Nacional Tripartito del Trabajo para la Guerra impulsó la creciente aplicación de este procedimiento, para controlar los salarios. En los Países Bajos se empezó a aplicar en la posguerra y, en Alemania, se utilizó durante la segunda guerra mundial y en la posguerra.

Repensar la aplicación

Si bien la VPT es inapropiada para hacer depender la remuneración básica del trabajador y menos aún para sustituir la categoría profesional y su estatus, podría resultar útil como uno de los factores de cálculo en las primas e incentivos a la producción, en la medida que se refiera al trabajo fáctico concreto de cada trabajador en cada momento. También para mejorar las condiciones de trabajo y averiguar situaciones inadecuadas, peligrosas, tóxicas o penosas a corregir. Como coadyuvante a la adaptación del puesto de trabajo al trabajador al actuar como herramienta auxiliar de la Ergonomía.

Como explica el profesor HartmutRosa, el sistema nos vuelve grises, viejos y vacíos en nuestro interior, carentes de resonancia. Marx lo llamó alienación, Weber desencanto y Camus vio el nacimiento del absurdo. Hoy va avanzando al mismo tiempo el aumento y el miedo al burnout.

Con un incremento tecnológico e informático exponencial sin precedentes, a nuestros hijos y nietos les espera vivir peor si la organización del trabajo sigue por el mismo camino. Si la producción sigue sin estar pensada para las personas y el trabajo para los trabajadores, la búsqueda de amparo en nacionalismos y soluciones mágicas de extrema derecha puede seguir avanzando.

Cuando se implantó el sistema de producción en masa los trabajadores tuvieron tres factores básicos que mejoraban a su favor la correlación de fuerzas propio del sistema capitalista: sus conocimientos profesionales, la unión solidaria que facilita estar en el mismo recinto bajo condiciones similares y tener enfrente a un patrón reconocible. Poco a poco van desapareciendo las tres, mientras nos incomodan los efectos y obviamos las causas.

La facilidad del despido por la sencillez en la sustitución y lo gravoso de irse de la empresa por la ausencia de estatus profesional y la pérdida del salario asignado a la permanencia, nos va transformando en siervos de la gleba en el tecno-feudalismo que nos imponen sin “ascensor social”.

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Libertad es poder emanciparse de la sumisión y de la necesidad. Aceptar solo la autoridad legítima que actúa en el marco acordado por legisladores democráticos. El acceso en condiciones de igualdad y equidad a los bienes colectivos y a la riqueza producida. Y control de tribunales vinculados a la Ley y al Derecho.

Susana Alonso

El gobierno de Trump y su valido Musk en USA, impulsan la fase superior del neoliberalismo: el nacional-capitalismo que nos convierte en siervos de la gleba digital.  Mandan los capitalistas, financieros y tecnólogos, enriquecidos más rápido de la historia. Supeditan los derechos humanos a los beneficios privados. Desconocen a los que explotan o condenan a la miseria. Estiman admisible el latrocinio, los asesinatos en masa, la guerra injusta, la modificación de fronteras y el genocidio en Gaza, si sirven a sus intereses. Para los sátrapas libertad es la ley del más fuerte, sin reglas que los limiten ni moral que los frene.

Para las actividades cotidianas y económicas nos hacen depender de sus plataformas y sistemas digitales. Adheridos al móvil, sin distinción de edad, sexo, etnia o clase social. Propagan falsedades, bulos e incitaciones malsanas, programadas o aleatorias, dirigidas o espontáneas, corporativas o individuales. La mentira dicha mil veces…, es libertad de expresión.

Emilio Gayo, presidente de Telefónica España, ha pedido menos regulación y más colaboración público-privada. Es decir, hacer lo que quiera con dinero público y beneficio privado.

Ana Botín, presidenta del Banco Santander, dice que han logrado un crecimiento fuerte y rentable, con un aumento del beneficio por acción del 19%. Los intereses y los ingresos por comisiones suben, la calidad crediticia es sólida y la transformación aumenta los ingresos muy por encima de los costes. Ganan casi 10.000 millones de € en los primeros nueve meses de 2024. Por apuntar en la libreta, digital, la ficción de lo que prestan y la realidad de lo que cobran.

Juan Roig, lloroso por la DANA que desatendió el PP en Valencia, se siente desamparado por “todas las administraciones”. Anuncia que Mercadona ha vivido un 2024 espectacular, con 38.800 millones de € de facturación y un beneficio récord de 1.384 millones. Entre productores y consumidores está el secreto.

Donald Trump ha ordenado que se suspenda la aplicación de la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA),  que prohíbe a las empresas estadounidenses, a los particulares y a las entidades extranjeras con negocios en USA, sobornar a funcionarios públicos extranjeros para obtener contratos o concesiones en otro país. Se pasa de obtener el mejor producto al menor precio a pagar el mayor soborno al peor funcionario. El previsible incremento de los niveles de corrupción unido al debilitamiento institucional y la falta de apoyo a la población, tras la retirada de la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID), hará aumentar la pobreza, la desigualdad, la migración y el tráfico de drogas.

Se compran tierras de labor a pequeños agricultores y empresas creadas por humildes emprendedores, para concentrar propiedades y eliminar competencia. La renta de alquiler del espacio y sus funciones en la nube, de las franquicias, la vivienda y los inmuebles, se imponen a la plusvalía. Un nuevo feudalismo que se enriquece con el incremento arbitrario de precios y la disminución de personal cualificado. Los mercados desregulados sobrecargan la riqueza y el poder de unos pocos, la pobreza y el éxodo de otros muchos desesperados y desposeídos. Se sustituyen políticos ponderados por empresarios y tecnólogos codiciosos y ególatras.

Se precisa un culpable y prepararse para la guerra, aunque no nos digan las amenazas a combatir. Lo de que Putin, personaje detestable, va a invadir Europa es poco creíble a la vista de lo que le cuesta conquistar y mantener el 15% de Ucrania.

Von der Leyen quiere rearmar Europa con 800.000 millones de €, y en España 25.000 millones más cada año. ¿De dónde saldrá ese dinero? Sabemos lo que quieren gastar, pero no dicen lo que van a hacer ni cómo se controla que lo hagan, ni qué unidad militar lo va a dirigir.

Que prevalezca la humanidad en el mundo precisa acabar con el poder de decisión de accionistas, financieros, tecnólogos… y sustituirlo por el voto de los trabajadores de cada entidad, organizados con sus directivos. La actual inteligencia artificial y sus otros artilugios no son herramientas para ayudarnos sino para anularnos más.

 

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El imperio contraataca: hartos de Kamala’s se inmolan con los Donald’shttps://www.eltriangle.eu/es/2024/12/12/el-imperio-contraataca-hartos-de-kamalas-se-inmolan-con-los-donalds/https://www.eltriangle.eu/es/2024/12/12/el-imperio-contraataca-hartos-de-kamalas-se-inmolan-con-los-donalds/#commentsThu, 12 Dec 2024 05:00:22 +0000https://www.eltriangle.eu/es/2024/12/12/el-imperio-contraataca-hartos-de-kamalas-se-inmolan-con-los-donalds/Un depravado recupera el mando en el decadente imperio USA. Con dinero y otras causas variadas y contradictorias. Van del racismo a la inflación y del nacionalismo patriótico a los intereses globales del complejo financiero-militar-tecnológico. La crisis climática y la rapiña financiera. El monopolio privado de la inteligencia artificial generativa, la computación cuántica de grandes ... Leer más

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Un depravado recupera el mando en el decadente imperio USA. Con dinero y otras causas variadas y contradictorias. Van del racismo a la inflación y del nacionalismo patriótico a los intereses globales del complejo financiero-militar-tecnológico. La crisis climática y la rapiña financiera. El monopolio privado de la inteligencia artificial generativa, la computación cuántica de grandes datos, la desinformación y el engaño. El incremento de la desigualdad y el desarraigo de clase obrera.

Susana Alonso

Se manipula la amalgama de descontentos, que tienen buena parte de razón. Señalan un culpable indefenso: los inmigrantes. Ponen chivos expiatorios indefinidos: las “elites”, los medios de comunicación, la oposición política. Y ofrecer soluciones sencillas al alcance de la mano, mano dura por supuesto.

El New Deal surgió en la década de 1930 para poner límites al capitalismo con un Estado fuerte, capaz de ir más allá de la codicia particular y gobernar el sistema en el interés general. Una sociedad libre y abundante para todos no podía dejarse al capricho del libre mercado. Se avanzó en tributación progresiva, regulación de la banca, organización de sindicatos y negociación colectiva. Se obtuvo un interesante estado de bienestar, el mejor en Europa.

Había un sistema oponente al capitalismo que articulaba un mensaje apasionante. Liberar a los pobres del mundo y poner el vasto sistema productivo del capitalismo al servicio del bien público. Sustituir el caos y el despilfarro de los mercados por una planificación inteligente y eliminar todas las manifestaciones de desigualdad. Construir una sociedad en la que nos pudiésemos emancipar de la necesidad y de la dominación. Que nadie fuese tan rico que pudiese comprar a otro, ni nadie tan pobre que tuviese que venderse para subsistir.

Con la recesión de los años 70 y la caída del muro de Berlín, en la década de los 80 se impuso el orden neoliberal. Las fuerzas del mercado se desembarazaron de los controles del Poder público. Se reprimió a las organizaciones obreras. El mercado se consagró como único sistema capaz de establecer conductas adecuadas: en la economía, el trabajo, el matrimonio, la reproducción humana y demás costumbres. El crecimiento y la innovación en interés particular sin cortapisas, se consideró el motor de la actividad. «Laissez faire et laissez passer, le monde va de lui même» del siglo XVIII.

Atribuyeron a la economía de mercado y sus instrumentos amplias oportunidades individuales, el éxito económico y la felicidad, la protección del hábitat natural y la conservación de la cultura occidental.

Si Reagan impulsó el neoliberalismo Clinton y los demócratas lo implantaron. Bajo la apariencia de generar capital, puestos de trabajo y nuevos productos, las empresas dominantes han conseguido primero el poder económico y después el poder político. Las tecnológicas Alphabet, Amazón, Apple, Meta, Microsoft, Nvidia y Tesla, tienen una capitalización bursátil superior el PIB de Alemania, Japón, India y Francia juntos. Donald Trump y Elon Musk son el paradigma de la subordinación pública a la privada.

Los derechos humanos se supeditan a los beneficios. Los mercados desregulados generan tales desequilibrios en la riqueza y el poder, que provocan el éxodo de los desposeídos de sus tierras de labor o de las empresas creadas por pequeños emprendedores, que les compran multinacionales para ampliar propiedades y eliminar competencia. Y se deslocalizan empresas dejando en la miseria a la ciudadanía.

El cambio climático provoca sequías, incendios, huracanes e inundaciones. Se cruza el umbral ecológico con una economía planetaria torpemente gestionada cuyos excesos conducen al colapso.

Ya somos tres clases de humanos. Los amos, el 1%, los grandes capitalistas. Los subordinados, gestores en el secreto de la economía, las finanzas y la tecnología, los gobernantes y altos mandos militares, los que manejan los instrumentos que utilizan conocimientos y datos que proporcionamos todos, que circulan por la red y que almacenan en repositorios digitales para respaldar el análisis, la inteligencia artificial y el aprendizaje automático. Los prescindibles: nosotros, el 95%, superfluos remplazables.

Como dijo Gramsci «entre lo viejo que muere y lo nuevo que nace aparecen los monstruos»: Trump, Orbán, Milei, Putin, Netanyahu, Musk…, pero todo orden político alberga en su seno tensiones, contradicciones y vulnerabilidades que son difíciles de sostener, se pueden combatir y vencer si hay voluntad, organización y dirección.

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El principio de incertidumbre político-social-laboralhttps://www.eltriangle.eu/es/2024/11/04/el-principio-de-incertidumbre-politico-social-laboral/https://www.eltriangle.eu/es/2024/11/04/el-principio-de-incertidumbre-politico-social-laboral/#respondMon, 04 Nov 2024 13:03:30 +0000https://www.eltriangle.eu/es/2024/11/04/el-principio-de-incertidumbre-politico-social-laboral/El gato de Schrödinger es un experimento mental en la mecánica cuántica, según la cual el gato se encuentra literalmente vivo y muerto a la vez dentro de una caja cerrada. Algo parecido me sucedió en la huelga general de diciembre de 1988 que estimé justa y necesaria. Ocupaba un cargo directivo en la administración ... Leer más

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El gato de Schrödinger es un experimento mental en la mecánica cuántica, según la cual el gato se encuentra literalmente vivo y muerto a la vez dentro de una caja cerrada.

Algo parecido me sucedió en la huelga general de diciembre de 1988 que estimé justa y necesaria. Ocupaba un cargo directivo en la administración de la UAB. No se habían acordado ni decretado servicios mínimos. Eso me hizo permanecer en mi lugar de trabajo por si se producía algún incidente no deseado. Al mismo tiempo, reclamé que se me incluyese en la lista de huelguistas y se me dedujese la parte del salario correspondiente. ¿Estuve trabajando y en huelga al mismo tiempo?

Eso hace pensar en la incertidumbre de si serán posibles o si serán o no probables, algunas de las proposiciones que, en los tiempos que corren, parecen contradictorias y hasta absurdas. Por ejemplo: Querer y no querer al mismo tiempo ser presidente del Gobierno del Estado; reclamar el incremento de la financiación de los entes territoriales, pero impedir los presupuestos que lo propician; necesitar mano de obra para muchos trabajos que los oriundos no pueden o no quieren hacer, y ponerles todos los impedimentos imaginables a los inmigrantes que acuden.

La apuesta por la descarbonización de la atmósfera y contra el calentamiento global que propicia el cambio climático a la vez que se pretende ampliar el aeropuerto para que lo usen más aviones más grandes; que se adecúe la terminal del puerto para que lleguen más buques de transporte de contenedores y de cruceros turísticos gigantes; que se construyan más estaciones de transporte de pasajeros por carretera, autopistas y cinturones, para que circulen más autobuses y camiones mientras el corredor ferroviario del Mediterráneo se eterniza, sin planificar el transporte de mercancías por ferrocarril a larga distancia con el de camiones para la distribución a corta distancia.

Para el alto el fuego y la paz, sitúan en el Mediterráneo portaviones USA que cooperan en la guerra; con el asentimiento de la UE y la impotencia de la ONU, se ampara a Israel, que sigue expoliando, masacrando y perpetrando el genocidio de palestinos y otros inocentes e indefensos.

El sosiego en las relaciones entre catalanes y con el resto de españoles, después de los indultos y la amnistía, con la evidencia de que Cataluña sigue en España y ésta en Europa, y que, aunque imperfecto, vivimos en un Estado de Derecho en el que las reglas solo se cambian siguiendo el procedimiento establecido y no a las bravas, mientras los medios audiovisuales de la Generalitat con TV3 a la cabeza predican y divulgan lo contrario.

La necesidad de mejorar la salud y la seguridad de los trabajadores con la posibilidad de acudir al trabajo estando en situación de incapacidad laboral transitoria, ¿se podría pensar también para la incapacidad permanente parcial, total y absoluta? Como se hace para la jubilación. Así pasito a pasito… La voluntariedad del trabajador, y de su médico, ¿pueden obrar la posibilidad cuántica de que el incapacitado para el trabajo esté, a la vez, capacitado para trabajar?

Es indudable que casi la totalidad de trabajadores de baja sufriría presiones para que ejerzan esa posibilidad, especialmente en las empresas pequeñas y medianas. A alguna persona con un trabajo que le apasione puede que le vaya bien, ¿pero esa excepción justifica generalizarla? Aunque ahora exista en España una sanidad pública universal para todas las personas, recordemos que hubo un tiempo en el que la de los trabajadores era solo para recuperarlos para el trabajo. ¿Se vuelve a esa concepción?

Las organizaciones empresariales han mostrado su entusiasmo. Tal vez pensando en reducir los índices de ausencia de los trabajadores del centro y del puesto de trabajo. Si la avaricia, el ansia por controlar el trabajo y limitar a los trabajadores no les cegase, podrían observar que el absentismo, los abandonos o peticiones de traslados frecuentes, el descenso en la cantidad y calidad del trabajo proviene principalmente de la carencia de satisfacción y de bienestar laboral y de sistemas de promoción por el simple transcurso del tiempo, despreciando la evolución profesional, de conocimientos y de experiencia.

Éstas expresiones de problemas añadidos y otros no resueltos, entre los que la desconsideración profesional, la precariedad, el autoritarismo organizativo, considerar al trabajador como simple apéndice del sistema, desechable instrumento para el trabajo que se diseña prescindiendo de él, en vez de diseñar el trabajo para el trabajador y sus características, tienen una importancia primordial: son causa de la crispación y del desconcierto que existe en el ámbito laboral, que afecta a la sociedad en su conjunto.

Hoy la preocupación por la pérdida del salario aparejado al puesto de trabajo y a la deslocalización o cierre de la empresa sin alternativa laboral, impide que el descontento y el conflicto latente se expresen abiertamente. Pero eso no durará eternamente y pasará por encima de dirigentes pazguatos.

El orden neoliberal decadente y sus gestores siguen prescindiendo de que el trabajador es una persona humana portadora de un cúmulo de valores, necesidades, deseos, tendencias, hábitos, intereses, aptitudes, actitudes, que está en un medio social determinado y que busca realizarse en su entorno laboral, familiar y social. Tal vez crean que la persona humana integral pueda ser sustituida por la inteligencia artificial y la robótica, pues no han conseguido el “gorila amaestrado” y los brazos siguen viniendo con un cerebro.

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La Justicia española en entredichohttps://www.eltriangle.eu/es/2024/11/01/la-justicia-espanola-en-entredicho/https://www.eltriangle.eu/es/2024/11/01/la-justicia-espanola-en-entredicho/#respondFri, 01 Nov 2024 05:00:56 +0000https://www.eltriangle.eu/es/2024/11/01/la-justicia-espanola-en-entredicho/Es inadecuada la opinión de que el poder que tienen jueces y tribunales para juzgar y hacer ejecutar lo juzgado funciona mal, o muy mal. Lo cierto es que unos funcionan mejor o peor que otros. El resultado de las casi cien demandas idénticas que interpusimos por el retraso de un avión croata, que se ... Leer más

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Es inadecuada la opinión de que el poder que tienen jueces y tribunales para juzgar y hacer ejecutar lo juzgado funciona mal, o muy mal. Lo cierto es que unos funcionan mejor o peor que otros.

El resultado de las casi cien demandas idénticas que interpusimos por el retraso de un avión croata, que se repartieron en más de una decena de juzgados de lo mercantil, me parece tan inverosímil como incongruente y puede dar una muestra del caos judicial que padecemos. En pocos meses obtuvimos la primera sentencia favorable, enseguida otra desestimatoria, los requerimientos reiterados de datos y direcciones de la aerolínea, incluso que se redactasen los documentos en el idioma de la demandada, retrasaron procedimientos hasta el punto de que, casi cuatro años después, desistimos de facto en una cuarta parte de las demandas.

Susana Alonso

Y qué decir de los procesos por el Tribunal Supremo de extradición de cabecillas de la intentona separatista en Cataluña o de la deslegitimación de la fiscalía general del Estado por corregir informaciones falsas que le afectan, o la persecución de familiares del presidente del Gobierno, o la manifestación de togas y puñetas contra una ley en trámite en el Congreso. Mi sensación es que se va como un pollo sin cabeza. Cuanto menos.

Hay quien opina que este desastre proviene de que a la función judicial franquista le siguió el poder judicial constitucional sin solución de continuidad, en las formas esenciales de acceso a la carrera y en la ausencia de posibilidades externas adecuadas de pedirles responsabilidades.

Pero hay más. El modelo de Estado que se plasmó en la Tercera República Francesa hace aguas, ha concluido su vida por agotamiento e incapacidad de gestionar el enorme ámbito de actuación en el que opera. La mayor acumulación de riqueza de la historia, el 1% de la población mundial tiene tanto como el 95%, el cambio en el sistema productivo que origina la robotización, la denominada inteligencia artificial, más el cambio en las costumbres y la familia, el sistema de valores que impone, conduce a refugiarse en nacionalidades imaginarias y en deseos frustrantes, como los cambios de género a voluntad. La formación solo para servir en el puesto de trabajo que se asigne. La educación ha de venir puesta de casa.

Con logros indiscutibles que han hecho avanzar a la humanidad, este Estado no es el fin de la historia. Hay otras cosas y necesidades que atender ahora. Lo que pasa es que no sabemos concretar esas cosas y necesidades, ni cómo atenderlas. En el siglo pasado, durante setenta años, se pudo creer que existía una alternativa, pero fue una simple ilusión que se disolvió antes que el orden neoliberal en fase de caducidad. Estamos ante un vacío, una crisis.

Se siguen utilizando categorías de Ley, de decisión judicial y de juez, lejos de su contenido original, con escasa utilidad actual. La función del juez no acaba, como la del científico social, en la comprensión de la realidad, sino que contribuye a la configuración de esa misma realidad mediante la decisión de las demandas que las partes le plantean.

La noción de igualdad es la forma política de la justicia (Kelsen). Entre el principio de igualdad, la idea de soberanía y la concepción de la Ley como expresión de la voluntad general hay una relación necesaria. El principio de igualdad se agota en la construcción del concepto de Ley, el legislador es libre para dotar de relevancia jurídica a unos elementos de la realidad frente a otros, eso jurídicamente es intachable. No cabe juzgar la obra del legislador, ni afirmar que introduce igualdades o desigualdades. Esa afirmación puede hacerse desde el punto de vista ético o político, pero en ningún caso desde el punto de vista jurídico y no puede juzgarla ni revisarla ningún juez, solo el Tribunal Constitucional.

Lo que hay que exigir al juez es que no se coloque nunca en el lugar del legislador, que no formule sus decisiones en forma de normas generales y que se abstenga, en lo posible, de interpretar la Ley, y solo para aplicarla en los términos en que está definida, nunca para obviarla.

La sociedad aparece ya como un todo heterogéneo de individuos, solo iguales en cuanto ciudadanos, integrado por muchos grupos distintos, por clases y por personas que están en situaciones reales distintas y respecto de los cuales es un despropósito decir que se procura el bien común y se opera en nombre de todos.

La lucha de clases continúa, aunque ahora parezca adormilada.

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Migraciones y trabajo en el primer mundohttps://www.eltriangle.eu/es/2024/10/11/migraciones-y-trabajo-en-el-primer-mundo/https://www.eltriangle.eu/es/2024/10/11/migraciones-y-trabajo-en-el-primer-mundo/#respondFri, 11 Oct 2024 04:00:09 +0000https://www.eltriangle.eu/es/2024/10/11/migraciones-y-trabajo-en-el-primer-mundo/Depende de hasta dónde nos remontemos migrantes somos todos, pues la Eva mitocondrial y el Adán cromosómico aparecieron en África. Las culturas que surgieron en los asentamientos humanos, desde la prehistoria hasta la actualidad, evolucionan con la mezcla de intransigencia, integración e innovación que inducen las antiguas y las modernas migraciones. Los estímulos principales para ... Leer más

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Depende de hasta dónde nos remontemos migrantes somos todos, pues la Eva mitocondrial y el Adán cromosómico aparecieron en África. Las culturas que surgieron en los asentamientos humanos, desde la prehistoria hasta la actualidad, evolucionan con la mezcla de intransigencia, integración e innovación que inducen las antiguas y las modernas migraciones. Los estímulos principales para emigrar siguen siendo los mismos: la búsqueda de un entorno mejor para la subsistencia y el progreso o la huida de la violencia y el saqueo en el lugar de procedencia.

Fuesen conquistadores que usaban la fuerza o personas acuciadas por la necesidad, la llegada de nuevos habitantes a lugares donde los recursos eran escasos encontraba la espontánea oposición del vecindario.

Susana Alonso

Hoy en la Unión Europea el derroche es una seña de identidad. Que los bienes y derechos estén desigual e injustamente repartidos es utilizado por los acaparadores de riqueza y sus lacayos para aseverar a los que no alcanzan a cubrir sus necesidades básicas que la culpa es de otros más pobres que ellos: los recién llegados.

La ideología ultraliberal propugna la libre circulación de mercancías, capitales y personas sin restricciones. No obstante, mientras la movilidad de trabajadores hacia lugares con mejores oportunidades laborales encuentra obstáculos físicos, legales, etc., los capitales circulan por la fibra óptica a la velocidad de la luz y las mercancías despilfarran energía y contaminan el medio ambiente con su alocado transporte por tierra, mar y aire, de productos que se fabrican en el otro extremo del planeta para obtener beneficios espurios.

Cínicos del “primer mundo” despotrican contra inmigrantes a sabiendas de que son imprescindibles. La baja natalidad y las tareas que no podemos o no queremos hacer los autóctonos debería considerarlos bienvenidos que nos facilitan la vida.

Es evidente que una población inmigrante “sin papeles” puede ser más explotada, obtener menor salario y trabajar en peores condiciones laborales al tener que hacerlo de forma clandestina. Ese dumping laboral junto a otros sociales, como el deterioro de la vivienda, enerva a buena parte de las clases desfavorecidas autóctonas. Sin embargo, los sindicatos y partidos de izquierda parecen poco sensibles, mientras la extrema derecha se emplea a fondo en la iniquidad. Tampoco la solidaridad internacional con empresas en conflicto aparece con suficiente garra. El ejemplo de Tesla en Suecia por derechos tan básicos como la negociación colectiva es paradigmático.

No parece improvisado. La simplificación del trabajo, la evaporación de la cualificación laboral reconocida en convenios colectivos y la dependencia del salario no del trabajador sino del puesto asignado y diseñado para que pueda ser ocupado en cualquier momento por cualquiera con una formación mínima, facilita la sustitución de trabajadores, la precariedad y el fin del ascensor social por mérito y capacidad, lo que desincentiva el aprendizaje profesional y la mejora en la educación.

La revolución digital disruptiva controlada y dirigida por multinacionales acentúa las desigualdades y la discriminación. Los poderosos complejos financieros-industrial-militar-tecnológicos, dificultan sistemas políticos avanzados capaces de regularlos, imponer modelos fiscales progresivos y avances sociales, es decir, legítimos poderes democráticos que les disputen el liderazgo de los procesos en curso y el control de las entidades sociales, financieras, mediáticas, redes, etc., que influyen en la opinión pública y prohíban el anonimato en la emisión de opiniones en plataformas e internet.

En 2019 la Comisión Mundial sobre el futuro del Trabajo de la OIT escribió: Nuestra subsistencia se basa en el trabajo. Gracias al trabajo podemos satisfacer nuestras necesidades materiales, evitar la pobreza y construir una vida digna. Más allá de satisfacer nuestras necesidades materiales, el trabajo puede contribuir a darnos una sensación de identidad, de pertenencia y de propósito. También amplía el abanico de opciones que se nos presentan y nos permite vislumbrar un futuro más optimista.  El trabajo también tiene importancia colectiva al establecer una red de conexiones e interacciones que forjan la cohesión social. La organización del trabajo y de los mercados laborales es esencial para determinar el grado de igualdad que alcanzan nuestras sociedades.”

Pero parece evidente que nos llevan en sentido contrario, hacia el nacionalismo excluyente y la inanidad personal.

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Trabajo dignohttps://www.eltriangle.eu/es/2024/05/22/trabajo-digno/https://www.eltriangle.eu/es/2024/05/22/trabajo-digno/#respondWed, 22 May 2024 04:00:12 +0000https://www.eltriangle.eu/es/2024/05/22/trabajo-digno/Se publican sin pudor los beneficios obscenos que obtienen el oligopolio bancario y otras empresas multinacionales. Mientras, en algunas partes del mundo, existe el trabajo abusivo, infantil y esclavo, sin normas que los limiten ni libertad sindical que los combata. La OIT introdujo el concepto de trabajo decente: salario justo, seguridad del trabajador en el ... Leer más

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Se publican sin pudor los beneficios obscenos que obtienen el oligopolio bancario y otras empresas multinacionales. Mientras, en algunas partes del mundo, existe el trabajo abusivo, infantil y esclavo, sin normas que los limiten ni libertad sindical que los combata.

Susana Alonso

La OIT introdujo el concepto de trabajo decente: salario justo, seguridad del trabajador en el lugar de trabajo, protección de las familias, libertad de expresión y garantía de igualdad de trato y de oportunidades para hombres y mujeres.

La agenda 2030, pone a las personas y al planeta en el centro y requiere abordar unidos los enormes desafíos que enfrenta la humanidad. El objetivo 8 incluye al mundo del trabajo: promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el pleno empleo productivo y el trabajo decente para todos.

En Europa, con excepciones que afectan mayormente a inmigrantes, se alcanzan los mínimos exigibles del trabajo decente. Es hora de reivindicar el trabajo digno, que va más allá de la justicia y la equidad en el trabajo, para definir cómo ha de ser, cómo nos relacionamos con él y cómo lo situamos en el centro del sistema, por encima del factor financiero que ha de pasar a ser un medio auxiliar, como el tecnológico y el organizativo.

El papa Francisco invita a realizar un sueño que vuele hacia lo más alto. Para que, a través del trabajo libre, creativo, participativo y solidario, se acreciente la dignidad de la vida humana. Que deje de ser instrumento de alienación, prevalezca su originalidad y las personas que lo realizan. Que permita expresar en libertad y creatividad formas de empresa, de trabajo colaborativo desarrollado en comunidad y que procure un pleno progreso económico y social. Que no corte las alas a cuantos, en particular jóvenes, tienen tanto que dar con su inteligencia, capacidad, intuición y comprensión del entorno que no podrá sustituir la IA, aunque puede impedirlo.

La batalla será ardua. Eres lo que haces. Se consolida el protagonismo del puesto de trabajo simplificado, en el que el trabajador pasa a ser un apéndice fácilmente sustituible y prescindible. Percibe como salario la cantidad asignada al puesto de trabajo que han diseñado y valorado prescindiendo de él, con omisión de las características propias de cada persona. Desaparece la promoción por mérito y capacidad, pues solo se requieren los conocimientos mínimos que permitan aprender y adaptarse a los requisitos del puesto de trabajo. La seguridad y el progreso salarial dependen de la antigüedad, de la fiabilidad y la lealtad en la ejecución de las órdenes recibidas, como subordinado o como colaborador, que ha de actuar dentro de los parámetros que le transmiten vía electrónica. Todo controlado por el algoritmo que hasta extrapola pensamiento y tendencias. El ideal de gorila amaestrado, de cuando se quejaban de que pedían solo dos brazos y venían siempre con un cerebro.

Somos lo que hacemos. Es necesario recapacitar sobre el sentido del trabajo. Sobre las modificaciones conductuales y psicológicas que pueden sufrir las personas con los cambios sociales que propiciará la ausencia de status profesional y de promoción, el tiempo dedicado al ocio, derivado de la reducción de la jornada laboral que posibilita esta disrupción tecnológica.

El poder financiero es hoy el dueño del sistema. Los accionistas individuales, los fondos de inversión y de pensiones, actúan a través de ejecutivos que se adjudican retribuciones exorbitantes. Muchos no conocen a las personas que trabajan para ellos, ni entienden la organización productiva, solo les interesa el incremento de precios posible y la reducción de gastos forzada. Consideran el trabajo como una mercancía que hay que optimizar y minimizar su coste hasta el nivel de subsistencia. El objetivo esencial es crear valor pecuniario para el accionista, todo lo demás, responsabilidad social corporativa incluida, solo es bueno si ayuda a incrementar el beneficio privado.

Los trabajadores esenciales de la pandemia, que resultaron imprescindibles, han pasado al olvido.

Los cambios que se producen (fordismo por just in time, outsourcing), más los que se van a producir, hay que reconducirlos hacia el trabajo digno, el bienestar colectivo y la realización personal, por delante del egoísta enriquecimiento individual. Hay que actuar para que la sociedad conserve sus características humanas y no sea diseñada por artilugios informáticos contagiados de la codicia de sus amos.

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De Función Jurisdiccional a Poder Judicialhttps://www.eltriangle.eu/es/2024/03/14/de-funcion-jurisdiccional-a-poder-judicial/https://www.eltriangle.eu/es/2024/03/14/de-funcion-jurisdiccional-a-poder-judicial/#respondThu, 14 Mar 2024 05:00:21 +0000https://www.eltriangle.eu/es/2024/03/14/de-funcion-jurisdiccional-a-poder-judicial/La sociedad sometida a la dictadura franquista avanzó con la confianza en que otro mundo es posible y arraigaron las virtudes teologales y cardinales entre nacidos en el seno de la clase obrera. Con el sindicalismo de clase y sociopolítico, que negociaba con movilización y participación, progresamos como trabajadores y ciudadanos. Discutimos el poder exclusivo ... Leer más

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La sociedad sometida a la dictadura franquista avanzó con la confianza en que otro mundo es posible y arraigaron las virtudes teologales y cardinales entre nacidos en el seno de la clase obrera.

Con el sindicalismo de clase y sociopolítico, que negociaba con movilización y participación, progresamos como trabajadores y ciudadanos. Discutimos el poder exclusivo del patrón en la empresa, auspiciamos cambios de calado en el régimen neoliberal y pretendimos sustituirlo. Nos mataron a compañeros, fuimos despedidos del trabajo, detenidos, torturados y encarcelados. Pero la lucha dio frutos que se plasmaron en acuerdos colectivos.

Susana Alonso

Fue muy importante la Constitución, social y democrática de derecho. Propugna la libertad, la igualdad y el pluralismo político. Dejó al Rey sin el poder absoluto, único con distinción de funciones, que heredó del dictador. Instauró la división de poderes, con Parlamentos y Gobiernos, central y autonómicos, elegidos por sufragio universal. Contempló un amplio catálogo de derechos y libertades y mandató al poder público para hacerlos efectivos.

Pero la administración, las fuerzas armadas, la policía y el aparato represivo de la dictadura permanecieron. Mantuvieron fortuna y poder banqueros y empresarios. Corruptos y criminales se vieron libres de causa.

Pensamos que con la democracia la igualdad prosperaría. Se avanzó en libertades, sanidad, enseñanza, servicios sociales y municipales. Entonces disminuyó el nivel organizativo y de combate de los trabajadores, por eso los frenos y retrocesos no tardaron en hacerse notar.

La Función Judicial franquista se transmutó en Poder Judicial constitucional sin solución de continuidad. Para su gobierno y democratización, junto a la separación y la independencia, la Constitución optó por el Consejo General del Poder Judicial. Se excluyó un Consejo Superior de la Magistratura, para eludir corporativismos, involución y desvirtuación.

El esperpento de un grupo de jueces, con sus togas y sus puñetas, rezongando en público contra una Ley que ni había empezado a discutir el Poder Legislativo, pone en entredicho la neutralidad y la imparcialidad exigibles, con los peores temores.

La justicia emana del pueblo, aunque se administre por Jueces y Magistrados, integrantes del poder judicial, sometidos únicamente al imperio de la ley. Les corresponde la potestad jurisdiccional en todo tipo de procesos, juzgando y haciendo ejecutar lo juzgado, de acuerdo con las leyes y según las normas de competencia y de procedimiento. Nada de ocurrencias particulares.

La noción de igualdad es la forma política de la justicia (Kelsen) y resulta del criterio o punto de vista del que se parte. Un hombre negro y otro blanco son distintos en función del color de la piel, pero son idénticos si se atiende a la dignidad humana. Las leyes no son para las personas en abstracto, sino en cuanto miembros de una sociedad, que cambia y evoluciona. La igualdad está en función de la ciudadanía, sean cuales sean las diferencias culturales, de constitución o de riqueza, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

El juez ha de ser independiente para poder plegarse enteramente al dictado de la Ley del legislador. Es deplorable el cura que predica lo que no cree, pero es encomiable el juez que hace cumplir la ley con cuyo sentido pudiera estar disconforme. Las normas han de interpretarse según el sentido propio de sus palabras, en relación con el contexto, los antecedentes históricos y legislativos y la realidad social del tiempo en que han de ser aplicadas, atendiendo fundamentalmente al espíritu y finalidad de aquellas.

Si los que integren el Consejo General del Poder Judicial lo hiciesen por vía corporativista y el acceso a la jurisdicción, la fiscalía y otras carreras jurídicas, fuese memorística con preparadores de moral mejorable, la involución y la desvirtuación tendrían una probabilidad temible.

El poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente (Acton), la desconfianza en la jurisdicción (Montesquieu) necesita control periódico de idoneidad, el principio de interdicción de la arbitrariedad es imprescindible, para avanzar en igualdad y en equidad, en este viejo mundo que se muere, mientras el nuevo tarda en aparecer y, en ese claroscuro, surgen los monstruos (Gramsci).

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Nación, Clase, Escuelahttps://www.eltriangle.eu/es/2024/01/26/nacion-clase-escuela/https://www.eltriangle.eu/es/2024/01/26/nacion-clase-escuela/#commentsFri, 26 Jan 2024 05:02:43 +0000https://www.eltriangle.eu/es/2024/01/26/nacion-clase-escuela/Finaliza el primer cuarto de siglo del tercer milenio. Los avances en igualdad, educación, trabajo digno y servicios sociales, conseguidos con la acción sindical dirigente, no dominante, ni sustituyente de la acción colectiva de los trabajadores, podrían estancarse e incluso retroceder. La lucha de clases no ha desaparecido, pero los deseos de emancipación social pueden ... Leer más

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Finaliza el primer cuarto de siglo del tercer milenio. Los avances en igualdad, educación, trabajo digno y servicios sociales, conseguidos con la acción sindical dirigente, no dominante, ni sustituyente de la acción colectiva de los trabajadores, podrían estancarse e incluso retroceder.

La lucha de clases no ha desaparecido, pero los deseos de emancipación social pueden ser confundidos con sentimientos de pertenencia nacional. La plurinacionalidad, la nación, el nacionalismo idiomático, religioso y étnico, divide y crispa por territorios sin distinción de clases y ocupa gran parte de la agenda pública, junto a la amnistía de sus tropelías.

Susana Alonso

El antagonismo de los agentes sociales, consustancial a la esencia misma del sistema capitalista, consecuencia objetiva de las estructuras instaladas por la lógica interna del sistema económico imperante, no es fruto de voluntarismos personales o grupales. Deriva de situaciones que dividen a la ciudadanía en clases, con formas de trabajo no siempre practicadas digna y libremente. A menudo injusta e insuficientemente retribuidas y en condiciones que desprofesionalizan, lo que facilita el despido, al poder sustituir al trabajador con sencillez por la simplificación de tareas. En cambio, es difícil irse de la empresa, en busca de otros horizontes laborales, al haberse uncido la promoción salarial a la antigüedad, que prevalece y/o sustituye al mérito y a la capacidad profesional, básica para la libertad laboral.

Los protagonistas de la vida social y económica son los trabajadores y los dueños del capital, en especial el financiero y sus gestores. La Sociedad, que transita en la disrupción tecnológica, está impelida a soportar cambios de envergadura, difíciles de asumir a la velocidad con que la Empresa modifica su esencia y exporta sus valores y conceptos, que vinculan a los trabajadores, a la ciudadanía y a los grupos en que se integran, pues las formas de trabajo, la relación con el producto y los sistemas de promoción y status, influyen decisivamente en el modo de vida y en la cultura social.

El último informe PISA muestra la decadencia de la escuela en España, aún más en Cataluña. Al sistema educativo le es imposible seguir, adaptarse, combatir y menos aún adelantarse al ritmo de los cambios que se operan, ni a lo que reclama el sistema productivo: un trabajador más dócil y moldeable que nunca, con conocimientos justos solo para adaptarse al puesto de trabajo, que se diseña prescindiendo de él, en línea con los antiguos postulados, de Ford, un gorila amaestrado, y de Taylor, el cerebro separado del brazo. La Inteligencia Artificial será bien obediente a sus algoritmos.

Las dificultades en la escuela relativas a los alumnos por aula, falta de equipamientos públicos, privatización, disputas por idiomas vehiculares, entorno digital, inmigración, horarios, alimentación y sanidad, carencias suplidas con animales de compañía e insuficiencia presupuestaria, son importantes. Pero si el desencanto anida entre maestros y profesores o no tienen el suficiente nivel y dedicación, sus alumnos difícilmente alcanzarán las expectativas. El cuidado del docente es fundamental.

El progreso en la educación es incompatible con la existencia de un caldo de cultivo donde el necio y el matón puedan alardear de incumplimientos y de agresiones al débil. Si se aclama al gracioso, se margina al inteligente, se ensalza la picaresca y se desprecia la cultura. Al atender más al que ridiculiza, insulta o utiliza formas espurias de persuasión y de propaganda que al que aporta argumentos fundados en la ciencia y en la verdad. En la censura en la enseñanza de humanidades y al exhibir groserías e incivismos de algunos líderes políticos.

Al fomentar doctrinas que ofrecen ilusiones simples y soluciones fáciles, rápidas, gratuitas y falsas, que conllevan confusión y seguidismo a profetas de la nada. Mientras, la operativa financiera corre libremente por la fibra óptica a la velocidad de la luz, para maximizar el beneficio de la minoría capitalista depredadora.

Los trabajadores suecos enfrentados al antisindicalista Elon Musk de Tesla, por la negociación colectiva, y la huelga simultánea en empresas automovilísticas de Detroit, muestran que podemos avanzar si somos consecuentes con nuestro himno: “La Internacional” actualizado y superamos reivindicaciones de salario y jornada, para entrar en las de organización, control, formación y codecisión.

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60 aniversario del Tribunal de Orden Público, el TOPhttps://www.eltriangle.eu/es/2023/12/14/60-aniversario-del-tribunal-de-orden-publico-el-top/https://www.eltriangle.eu/es/2023/12/14/60-aniversario-del-tribunal-de-orden-publico-el-top/#respondThu, 14 Dec 2023 05:00:40 +0000https://www.eltriangle.eu/es/2023/12/14/60-aniversario-del-tribunal-de-orden-publico-el-top/Cuenta Paul Preston que los generales Franco y Mola creían en la existencia del “contubernio judío–masónico-bolchevique”. Con esa alucinación emprendieron su “cruzada”, preludio y en el marco de lo que sería la II Guerra Mundial. El 19 de julio del 36 Mola proclamó el estado de guerra en Pamplona para salvar y purificar a España. ... Leer más

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Cuenta Paul Preston que los generales Franco y Mola creían en la existencia del “contubernio judío–masónico-bolchevique”. Con esa alucinación emprendieron su “cruzada”, preludio y en el marco de lo que sería la II Guerra Mundial.

El 19 de julio del 36 Mola proclamó el estado de guerra en Pamplona para salvar y purificar a España. Acción violenta que redujese lo antes posible al enemigo, castigos ejemplares que restableciesen el principio de autoridad, sensación de dominio, sembrar el terror y eliminar a los que no pensaban como ellos.

El 13 de abril del 37, el ya generalísimo Franco le explicó al embajador italiano que una guerra rápida se libra contra un enemigo extranjero, pero la guerra civil tenía que dilatarse hasta eliminar toda resistencia, acabar con la disidencia y purgar el territorio ocupado. Guerra lenta de exterminio, como hicieron Queipo de Llano en Málaga y Sevilla y Yagüe en Badajoz.

La represión franquista, de julio de 1936 a noviembre de 1975, tuvo varias etapas. En la guerra se persiguió y se aniquiló sin contemplaciones. Las bandas falangistas asesinaron y se incautaron bienes ajenos con impunidad. Hasta mediada la década de los 50 se utilizó la jurisdicción militar. El Concordato con el Vaticano, el tratado con EE.UU., el ingreso en la ONU y el incremento de la conflictividad obrera y estudiantil, les obligó a pasar a la jurisdicción civil el sistema represivo principal. Sustituyeron el tribunal especial para la represión de la masonería y el comunismo y el tribunal especial militar.

Desde diciembre de 1963 hasta enero de 1977 el Tribunal de Orden Público asumió la política represiva y utilizó a la Brigada de Investigación Social como policía judicial, que obtenía declaraciones y delaciones mediante la tortura. Un estudio de Juan José del Águila concluye que incoó 22.600 expedientes que implicaron a unas 53.500 personas, dictó 3.889 sentencias de las que el 75% fueron condenatorias, impuso 11.713 años de prisión y más de 31,5 millones de pesetas en multas. Pero la correlación de fuerzas no les fue siempre favorable.

El auto de procesamiento 1295/71 del juez Mariscal de Gante dice: con el fin de programar y llevar a cabo acciones subversivas que alteraran el normal funcionamiento de la SEAT, y en fecha anterior al 18 de octubre de 1971 en que tuvieron lugar graves alteraciones de orden público, hubo reuniones en las que se realizaba un borrador a mano con temas subversivos que se leía a los reunidos, y si era aprobado, se pasaba posteriormente a máquina y en la siguiente reunión se entregaba impreso a multicopista, para que se lo llevasen los trabajadores en activo de la factoría. Considera delitos de reunión no pacífica y de propaganda ilegal.

En la sentencia 118/75, el TOP presidido por el juez Mateu, se declara probado que hubo tensiones y conflictos antes del mes de junio de 1971 en la factoría de la SEAT, que se sucedieron hasta culminar el día 18 de octubre en incidentes de amplia proyección interior y exterior a la empresa, que los despedidos mantuvieron conversaciones, contactos y asistieron a Juntas a las que también concurrieron miembros de Comisiones Obreras. Pero no les consta que los encartados militasen en el PSUC y CCOO y que de la prueba practicada en autos no se ofrecen elementos de juicio bastantes para dictar en conciencia el fallo condenatorio y nos absuelven de los “delitos de asociación ilícita y de propaganda ilegal”.

Es evidente que no se atrevieron a procesarnos por las “acciones subversivas” de ocupación de la factoría de la SEAT, ni por el enfrentamiento con la policía a pie y a caballo, en el que mataron al compañero Antonio, ni por la huelga de más de dos semanas en las que tuvimos en jaque a la policía por toda Barcelona, ni a condenarnos por los “delitos de reunión no pacifica, propaganda ilegal y asociación ilícita”.

La larga existencia de la dictadura franquista no se entiende sin su capacidad de adaptación a los cambios económicos, políticos y sociales, internos y externos, junto a la determinación y falta de escrúpulos para eliminar la disidencia. El dictador autorizó penas de muerte hasta días antes de la suya.

Las luchas obreras y estudiantiles consiguieron avances significativos que culminaron con la promulgación de la Constitución del 78. Aunque el Estado social y democrático de derecho que establece se oscurezca por una práctica neoliberal deplorable.

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Inteligencia artificial sí, pero con la imaginación en el poderhttps://www.eltriangle.eu/es/2023/11/16/inteligencia-artificial-si-pero-con-la-imaginacion-en-el-poder/https://www.eltriangle.eu/es/2023/11/16/inteligencia-artificial-si-pero-con-la-imaginacion-en-el-poder/#commentsThu, 16 Nov 2023 05:00:10 +0000https://www.eltriangle.eu/es/2023/11/16/inteligencia-artificial-si-pero-con-la-imaginacion-en-el-poder/A los medios y a las herramientas ideadas por los trabajadores, nunca por el capital, se les pueden dar usos beneficiosos o perjudiciales. En eso la IA no es diferente. Sí lo es en que, por primera vez, podría tener un funcionamiento autónomo con aprendizaje automático alieno al control humano. De joven trabajé en una ... Leer más

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A los medios y a las herramientas ideadas por los trabajadores, nunca por el capital, se les pueden dar usos beneficiosos o perjudiciales. En eso la IA no es diferente. Sí lo es en que, por primera vez, podría tener un funcionamiento autónomo con aprendizaje automático alieno al control humano.

De joven trabajé en una compañía dedicada a la promoción empresarial. Ingeniería de la producción industrial: distribución en planta, procesos de trabajo, interferencias de máquinas automáticas, programación, cálculo de costes, control de stocks. Al finalizar la tarea, a los pocos meses de iniciada, se había incrementado la producción y la productividad, disminuían los costes directos y la dirección conseguía mayor control de la producción, del trabajo y de los trabajadores, que lo perdían. Ese lucro precisaba obtener, subrepticiamente, la mayor parte posible de los conocimientos, la experiencia y la imaginación de los trabajadores de la fábrica. Apropiación calificable de indebida, pues no era conscientemente aceptada ni directamente retribuida.

Susana Alonso

La inteligencia artificial resulta del acopio de conocimientos generados por la Inteligencia Humana condensada en medios digitales. Microsoft, Apple, Google, Meta, Amazon…, se apoderan de ellos gratuitamente y utilizan nuestra actividad en las redes para entrenar a sus artilugios.

La imaginación, la intuición y el contexto nos indujo a pintar en las cuevas de Altamira y a evolucionar en el arte, la técnica, la ciencia, la filosofía, la literatura. A la moral y a la civilización. ¿Qué puede presumir la IA que no esté en nuestros datos y en el cálculo de probabilidades? Nuestras palabras, nuestras imágenes, nuestras canciones, toda nuestra vida digital se confiscan y sirven para enseñar a sus máquinas a simular el pensamiento y la creatividad.

Para obligarnos subliminalmente a transitar por donde les convenga. En función de sus intereses particulares, pueden incidir en las costumbres, la cultura, la convivencia y la actividad de las personas y de la sociedad, individualizando los mensajes con que nos atosigan a través de los dispositivos que les compramos.

Si nos manipulan a su conveniencia, ¿qué clase de perspicacia colectiva nos conduce a que aceptemos artefactos que condicionan nuestra conducta y socavan nuestra voluntad, utilizando nuestro saber acumulado? Especialmente cuando el invento puede escapárseles de las manos sin control.

Cercana la jubilación, trabajé de jurista en una Administración local. Las propuestas de resolución, de las solicitudes y los hechos a considerar, las fundaba en la legislación, jurisprudencia y doctrina que obtenía en bases jurídicas digitales. Aranzadi, Laley, Lefebvre, Vlex. Cada una, para lo mismo, proporcionaba un repertorio diferente en función de lo previsto en el algoritmo de la aplicación. Cuando en lugar de un humano, sea un automatismo el que tenga que estimar y resolver ¿qué directriz, técnica, ideología e intereses vinculará al artefacto?

Engañar de forma generalizada requiere cambios en el lenguaje y en su interpretación. Los chatbots pueden dar respuestas convincentes, pero totalmente ficticias, erróneas o falsas, incluso aportando referencias a pie de página fingidas. A esa basura algorítmica, fallo técnico, insuficiencia de referencias o fraude, les llaman “alucinaciones”. ¿A quién le será atribuible el error, la negligencia, la culpa o el dolo, en su caso?

La inteligencia artificial generativa podría ser una gran herramienta de investigación predictiva y capaz de llevar a cabo tareas beneficiosas si, esas tecnologías, se desplegasen en un orden económico y social muy diferente al existente en la práctica, cuyo objetivo fuese satisfacer las necesidades humanas, proteger los sistemas que sustentan la vida y crear riqueza para distribuirla en vez de generar beneficios privados.

La tecnología avanza a una velocidad imposible de seguir por las normas legales y menos aún adelantarla. Hechos consumados. Para cuando se hayan implantado los nuevos juguetes y se empiece a hacer balance de los destrozos sociales, políticos y económicos causados, en su caso, la tecnología ya será omnipresente, de forma que los responsables políticos y los tribunales pueden verse sobrepasados e impotentes.

La autorización previa por el Poder Público para el uso o la instalación de un sistema de IA en la red, es imprescindible y urgente, con control sindical en el diseño y en el funcionamiento.

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Inteligencia artificial ¿para qué?https://www.eltriangle.eu/es/2023/06/30/inteligencia-artificial-para-que/https://www.eltriangle.eu/es/2023/06/30/inteligencia-artificial-para-que/#commentsFri, 30 Jun 2023 04:00:34 +0000https://www.eltriangle.eu/es/2023/06/30/inteligencia-artificial-para-que/La naturaleza asemeja un sistema organizado, coordinado e interdependiente. Los leones cazan, las abejas recolectan y polinizan ¿guiadas por el instinto? Animales gregarios que actúan con orden jerárquico y procedimiento prefijado. Nosotros evolucionamos de monos a humanos, al ponernos en pie y utilizar las manos. El cerebro desarrolló la inteligencia en busca de nuevas formas ... Leer más

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La naturaleza asemeja un sistema organizado, coordinado e interdependiente. Los leones cazan, las abejas recolectan y polinizan ¿guiadas por el instinto? Animales gregarios que actúan con orden jerárquico y procedimiento prefijado.

Nosotros evolucionamos de monos a humanos, al ponernos en pie y utilizar las manos. El cerebro desarrolló la inteligencia en busca de nuevas formas e instrumentos que facilitasen saciar mejor necesidades y expectativas. Operamos con estructuras y procedimientos variados. Con el consciente y el inconsciente.

Utilizamos el palo y la piedra. Las unimos después para formar hachas y lanzas, más duraderas y eficaces. Inventamos la rueda y la domesticación de animales de tiro nos descargó de pesadas tareas de transporte. El descubrimiento de los metales y la metalurgia fue decisivo en la construcción de mejores útiles y herramientas. Prosperó la agricultura, la ganadería, la medicina, la construcción, la mecánica, la electrónica, …

Aprendimos a encender, usar y controlar el fuego. Energía que, junto a la eólica e hidráulica, consiguió más y mejores bienes y servicios. A la espera de la nuclear de fusión, la de fisión y la fotovoltaica aumentan las posibilidades. La máquina de vapor, el motor de explosión, el descubrimiento de la electricidad, su transporte en alta tensión y su almacenamiento en baterías, permite utilizar la energía en itinerancia y lugares distintos al de su generación.

Pasamos de nómadas, cazadores y recolectores principalmente, a fundar aldeas y ciudades. El incremento y la transmisión de conocimientos, la cooperación y la coordinación de los esfuerzos, que siguió a la especialización artesana, mejoró continuamente el producto obtenido, cuyo remanente podía adquirirse mediante el intercambio, la compra con dinero o el expolio armado.

Con la revolución industrial, el mercader capitalista introdujo un cambio sustancial. En lugar de comprar el producto artesano, pasó a comprar el trabajo obrero. De producir lo suficiente para vivir mejor, se pasó a producir al máximo para el enriquecimiento del amo y su beneficio pecuniario, que pasó a ser el objetivo principal, mediante la plusvalía.

La inteligencia individual del artesano, fue utilizada por los obreros en su acción colectiva, impelidos por las nuevas condiciones de trabajo y la conciencia de clase.

Iniciado el siglo XX, el congreso sindical de Sants, impulsó la adquisición de conocimientos profesionales, científicos y culturales, con fomento de la inteligencia obrera. Los dueños de los medios de producción, idearon sistemas para dificultarla y hacerla inocua al funcionamiento de la producción en masa.

Hoy el antiguo capitalismo industrial transita hacia la especulación financiera, la construcción inmobiliaria, la apropiación y concentración privada de bienes de primera necesidad, como la alimentación, el agua, la energía, la vivienda, las telecomunicaciones, … En este contexto neoliberal de desindustrialización, que evita cada vez más el trabajo humano cualificado, la apropiación se hace mediante las subidas de precios que repercuten en toda la población. Aquí coadyuva la guerra.

En esta transición intentan evitar que la inteligencia del ciudadano se ejerza colectivamente. En eso están las redes sociales con el omnipresente móvil. Para evitar que el avance en la asunción de los derechos humanos, los requerimientos sanitarios, educativos, de amparo en la vejez, en la enfermedad e infortunio, la cultura, la ocupación del tiempo libre …, en un entorno jurídico social y democrático de derecho, pongan en cuestión los beneficios del 1% de la población, propietario de más del 50% de la riqueza del planeta.

Aquí aparece la IA, en soporte electrónico y pronto cuántico. Algoritmos diseñados por humanos, que responden a propósitos sin adecuado control, necesitada de aporte energético. Son tan prodigiosos los alardes de la IA, que existe el peligro de que asuma funciones esenciales, que salga el genio de la lámpara y que se abra la caja de Pandora.

Estos avances científico-técnicos obliga al rigor responsable, a corroborar a priori los propósitos, la bondad y la fiabilidad de procedimientos y resultados, como se hace con los medicamentos, por ejemplo. Aunque el descontrol medioambiental no mueva al optimismo.

Es preciso estimular el fortalecimiento del pensamiento crítico y poner los medios que eviten que nos hagan dependientes y subordinados a sus máquinas y a su codicia.

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Instrucción pública y democraciahttps://www.eltriangle.eu/es/2023/04/27/instruccion-publica-y-democracia/https://www.eltriangle.eu/es/2023/04/27/instruccion-publica-y-democracia/#respondThu, 27 Apr 2023 04:00:44 +0000https://www.eltriangle.eu/es/2023/04/27/instruccion-publica-y-democracia/En los años 80, las asociaciones de padres, con la FAPAC y en la CEAPA, impulsábamos la educación de nuestros hijos, en escuelas que queríamos de calidad, igualitarias, inclusivas, públicas, gratuitas, laicas y arraigadas al entorno. Para que nuestros hijos lograsen ser y saber, no para la apariencia y la docilidad. La mejor formación y ... Leer más

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En los años 80, las asociaciones de padres, con la FAPAC y en la CEAPA, impulsábamos la educación de nuestros hijos, en escuelas que queríamos de calidad, igualitarias, inclusivas, públicas, gratuitas, laicas y arraigadas al entorno. Para que nuestros hijos lograsen ser y saber, no para la apariencia y la docilidad.

La mejor formación y cualificación profesional que proporcionaría la instrucción pública de la democracia, obligaría a repensar la vigencia del trabajo parcializado, repetitivo, monótono, aburrido, penoso, peligroso y precario. Haría a los trabajadores más libres y más capaces de mejorar su estatus y de poder cambiar de empleo cuando conviniese. Los habilitaría para intervenir en las decisiones técnicas y a comprender las cuentas de resultados de las empresas. Se podrían acomodar mejor las demandas de incrementos salariales, disminuciones de jornada y reparto de beneficios. Obtendrían satisfacción en el trabajo, adaptado a las características de los trabajadores y a su evolución.

La práctica neoliberal nacionalista, ajena al Estado Social constitucional, ha hecho predominante la disputa por el idioma vehicular, sobre las otras características a mejorar en la escuela, como la atención al abandono escolar en edad temprana.

Luís García Montero ha escrito: “Si miro hacia la educación es porque una ciudadanía formada en el proyecto de las élites implica la perpetuación estatal de la desigualdad. Élites preparadas para dominar, necesitan mayorías sin formación ni conciencia crítica, acostumbradas a la servidumbre. Y para restarle gravedad ética a esta herida en la convivencia, resulta muy eficaz la infantilización del pensamiento, personas que no se sientan responsables, dominadas por un narcisismo consumista sin interpelaciones y por una promesa de felicidad que desconozca asuntos como los de la pobreza, el dolor, la enfermedad, el envejecimiento y la muerte.”

En ese propósito, hacen desaparecer la categoría profesional de los trabajadores, cualificación responsable en función de los conocimientos y la experiencia. El salario lo hacen depender del nivel del puesto de trabajo simplificado, diseñado y valorado prescindiendo total y absolutamente del trabajador que lo pueda ocupar. La promoción, salarial, es por el simple transcurso del tiempo. Convenios colectivos de Seat e Inditex.

Así se obtienen trabajadores prescindibles, sustituibles con facilidad, pagados por el mínimo requerido pero utilizados al completo. Explican ese disparate aludiendo al principio de “a igual trabajo igual salario”. Como si en una tienda de ropa hiciese el mismo trabajo una persona con solo estudios primarios, que otra con conocimientos de corte, confección, utilidad de géneros e idiomas.

Aparecen, como atributos dominantes, la sumisión y el miedo a perder el salario, aparejado a la antigüedad y al puesto de trabajo, siempre amenazado por la deslocalización o merma de la empresa.

El avance y la implantación de la inteligencia artificial, no se concibe como ayuda sino para suplantarnos. A pesar de ser incapaz de equilibrar la creatividad con la restricción. Produzca tanto verdades como falsedades y desconozca si es conveniente, adecuado o contraproducente. Carezca de capacidad crítica, sin compromiso con las decisiones e indiferencia a las consecuencias. Carece de razonamiento y capacidad de distinguir, bajo marcos éticos, de entre lo que se puede, lo que se debe o no hacer. El camino emprendido sin control es preocupante ¿Quién se responsabilizará del error, el engaño o el delito?

Para evitar que prevalezca, sin oposición, el inconstitucional modelo neoliberal, basado en el dogma de Milton Friedman: “la única responsabilidad de la empresa es el incremento del beneficio para sus gestores y dueños”, hay que aprobar leyes como la de Protección de los Derechos Humanos, de la Sostenibilidad y de la Diligencia Debida en las Actividades Empresariales.

Avanzar en instalar la democracia en la empresa. Aquella que, al final de la dictadura, ya negociábamos con poco éxito. La intervención sindical en el control de gestión, la organización del trabajo, la formación y la promoción profesional. Sin esto, como mínimo, los propósitos de participación y corresponsabilización de los trabajadores, en el devenir de las empresas, son simples cantos de sirena y meros brindis al sol, con el conflicto latente.

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El gobierno del Poder Judicialhttps://www.eltriangle.eu/es/2023/03/01/el-gobierno-del-poder-judicial/https://www.eltriangle.eu/es/2023/03/01/el-gobierno-del-poder-judicial/#respondWed, 01 Mar 2023 05:00:04 +0000https://www.eltriangle.eu/es/2023/03/01/el-gobierno-del-poder-judicial/La regulación del tercer poder del Estado social y democrático de derecho, es delicada. Ha de compatibilizar la democratización, la independencia y la separación. Exigencias que pueden resultar contradictorias y provocar algunas tensiones. La separación se logra con complejos organizativos distintos, servidos por personas diferentes. La independencia considera las relaciones entre esos órganos. La democratización ... Leer más

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La regulación del tercer poder del Estado social y democrático de derecho, es delicada. Ha de compatibilizar la democratización, la independencia y la separación. Exigencias que pueden resultar contradictorias y provocar algunas tensiones. La separación se logra con complejos organizativos distintos, servidos por personas diferentes. La independencia considera las relaciones entre esos órganos. La democratización se refiere a la designación de los jurisdicentes, la participación de otros agentes y al gobierno de su administración. En la jurisdicción española se diferencian dos sectores: el Poder Judicial y el Tribunal Constitucional.

La Revolución Francesa instauró la elección de los jueces, para garantizar su independencia del Poder Ejecutivo, en armonía con el principio de que, el Poder Judicial, también emana de la soberanía popular.

Montesquieu preconizó un Juez “mecánico” con poder nulo. Su función era la de aplicar, directa y sin matices, el texto preciso y concreto de la Ley. Se les sustrajo el poder de interpretarla, para neutralizar la posibilidad de que desvirtuasen la voluntad general expresada, precisamente, en las propias leyes. La sumisión del juez a la Ley la consagraron mediante el recurso de casación.

El Código Civil de Napoleón dispuso que el juez que rehusase juzgar, por oscuridad o insuficiencia de la ley, podría ser acusado de denegación de justicia. Por eso se tuvo que devolver a los jueces el poder de interpretarla. Dejaron de ser elegidos, aludiendo a la tecnificación de la jurisdicción y se creó un cuerpo de jueces profesionales. Su órgano de gobierno se atribuyó entonces al Ejecutivo, pues el Judicial solo debía tener la función de juzgar y no de administrar.

En nuestra configuración constitucional, se sustrae al Poder Ejecutivo la función de gobierno del Poder Judicial, para atribuírsela a un órgano especial denominado Consejo General del Poder Judicial. Que no es un Consejo Superior de la Magistratura, a diferencia de algunos de sus homónimos europeos, ni la presidencia le corresponde al jefe del Estado.

Un órgano colegiado, autónomo, integrado por doce jueces y ocho juristas. Un gobierno compartido, que ejerce funciones de naturaleza administrativa-gubernativa y de régimen interior. Su finalidad y justificación principal se encuentra en la necesidad de garantizar la independencia de cada Juez o Magistrado, titulares del poder judicial, como un derecho fundamental de la ciudadanía, de la sociedad y del Estado. En ningún caso es un autogobierno de intereses propios de jueces y magistrados. Para eso están sus asociaciones.

Los miembros de procedencia judicial, la Constitución (122.3) dice que el Rey los nombrará de acuerdo con los términos que establezca la Ley orgánica. Si el Consejo no es un órgano de autogobierno de la Magistratura y tampoco de intereses corporativos, no puede convertirse en un órgano de representación estamental, con un sistema de reparto por categorías, como si de elecciones sindicales se tratase.

El intervencionismo de las Administraciones Públicas, el aumento de la población, su concentración en grandes urbes y las relaciones resultantes, desbordan la maquinaria tradicional de la justicia, cuyo funcionamiento eficaz y rápido se hace cada vez más difícil. Los medios deben aumentarse. Pero es dudoso que esos problemas puedan ser resueltos por el simple aumento indefinido del número de jueces y demás personal.

El Poder Judicial no es una burocracia, sino una estructura compleja en la que, junto al Juez, actúan las partes, movidas por sus propios intereses e impulsadas por su propia racionalidad. Los esquemas organizativos con los que se puede maximizar la eficacia de un aparato burocrático, son aquí de poca utilidad. La tensión entre asegurar las garantías de los justiciables y la celeridad en la decisión de los asuntos, no tiene fácil solución y, probablemente, no pueden eliminarse sin la revisión de algunas categorías bien arraigadas, cuyo simple cuestionamiento suena a anatema, como la revisión periódica de la idoneidad.

A eso debería dedicarse el Consejo General del Poder Judicial. No a convertirse en un remedo de Comité de Empresa, elegido, de forma proporcional o mayoritaria, por las asociaciones de jueces, contraviniendo lo dispuesto en el artículo 1.2 de la Constitución. Hay que alejarse la aparente parcialidad partidista y evitar seguir con la destrucción del sistema institucional que consensuamos en la Transición.

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La forma del Poderhttps://www.eltriangle.eu/es/2023/01/20/la-forma-del-poder/https://www.eltriangle.eu/es/2023/01/20/la-forma-del-poder/#respondFri, 20 Jan 2023 05:00:39 +0000https://www.eltriangle.eu/es/2023/01/20/la-forma-del-poder/Tomo prestado el título y algo más, de un libro del profesor Francisco Rubio Llorente, para referirme a la Constitución española de 1978, que consensuamos los trabajadores sindicados, representados por el profesor Jordi Solé Tura, con la derecha financiera y empresarial, más algunos despojos del franquismo menos salvaje. Nadie otorgó una carta magna. Constituimos a ... Leer más

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Tomo prestado el título y algo más, de un libro del profesor Francisco Rubio Llorente, para referirme a la Constitución española de 1978, que consensuamos los trabajadores sindicados, representados por el profesor Jordi Solé Tura, con la derecha financiera y empresarial, más algunos despojos del franquismo menos salvaje. Nadie otorgó una carta magna.

Constituimos a España como un Estado social y democrático de derecho, en el que se propugnan, como valores superiores del ordenamiento jurídico, la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político. La igualdad, que se consagra en el artículo 1, no lo es solo ante la ley o la política, ni se agota en la configuración de órganos estatales y autonómicos.

El Estado social es aquel que asume, como función propia, intervenir activamente en el proceso económico y social, para configurar una sociedad igualitaria, sin lesionar las libertades que podrían verse limitadas. La proyección de la naturaleza social del Estado español, está claramente concretada en el articulado de la Constitución que, como norma jurídica, es de aplicación directa e inmediata.

Los derechos a sindicarse libremente y a la huelga de los trabajadores, para la defensa de sus intereses (28); progresividad del sistema tributario (31); delimitación del derecho de propiedad según su función social (33); al trabajo, libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a un salario suficiente (35); acomodación de la libertad de empresa a las exigencias de la economía general (38); irrelevancia de la filiación (39); redistribución equitativa de la renta (40); subordinación de toda la riqueza al interés general (128); posibilidad de nacionalizar sectores económicos e intervenir empresas (131).

Todo eso, encuentra su concreción en el importantísimo apartado 2º del artículo 9: le corresponde al Poder público promover las condiciones para que la libertad y la igualdad sean reales y efectivas, así como remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud. No es una opción, es un mandato imperativo, no por eso menos incumplido.

En una sociedad industrial, desarrollada y moderna, que camina hacia la disrupción tecnológica, los grandes protagonistas de la vida social y económica son los regentes empresariales y los trabajadores. Unos y otros pueden constituir libremente asociaciones y sindicatos para la defensa de los interese que les son propios.

El antagonismo que protagonizan, es debido a la esencia misma del sistema capitalista, no es fruto de enfrentamientos voluntarios, sino de situaciones estructurales objetivas, provocadas por la lógica interna del sistema económico imperante. Esas situaciones que dividen a la ciudadanía en clases, con formas de trabajo no siempre practicadas digna y libremente, a menudo injusta e insuficientemente retribuidas, van en contra de los principios de libertad e igualdad que la Constitución proclama.

En realidad, el sistema existente ha funcionado como si de un Estado neoliberal se tratase. Ahí está para demostrarlo, la fe constitucionalista que exhiben la derecha y la ultraderecha, celosas de colocar y mantener a personas afines en el CGPJ y en el TC, a fin de conseguir interpretaciones acordes con sus postulados reaccionarios, contrarios al espíritu y a la letra de la Constitución. Utilizan, sin complejos, cualquier institución del Estado si eso sirve a sus codiciosos intereses en beneficio privado, de lucro y de la corrupción.

La evolución de la sociedad española, en los 45 años de democracia formal, ha estado influida por las privatizaciones de industrias, energéticas, telecomunicaciones, las llamadas a la colaboración público-privada y también puede ser ilustrativo la comparación de las circunstancias, la forma y el contenido de las publicaciones particulares de los VIII y XX convenios colectivos de la SEAT.

Es necesario mejorar los derechos efectivos a la instrucción, a la formación profesional y su utilidad práctica, a la vivienda digna, al trabajo, al descanso y al ocio, al salario suficiente, a la salud, a la cultura, a la jubilación, a los cuidados propios de la edad avanzada con dignidad y a combatir la pobreza.

Con insuficiencia de medios, algunas contradicciones y la oposición férrea, recalcitrante y bronca, el Gobierno de coalición español actual parece comprometido con la recuperación del Estado social. Ayudémosle.

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Las cosas, las cosas y el poder sindicalhttps://www.eltriangle.eu/es/2022/11/04/las-cosas-las-cosas-y-el-poder-sindical/https://www.eltriangle.eu/es/2022/11/04/las-cosas-las-cosas-y-el-poder-sindical/#respondFri, 04 Nov 2022 05:00:50 +0000https://www.eltriangle.eu/es/2022/11/04/las-cosas-las-cosas-y-el-poder-sindical/Imprescindibles son las cosas del comer, el cobijo y el yacer con pareja placentera. Necesarias la solidaridad, la cultura, el progreso profesional. Pero, avanza el deterioro moral y político que iguala la libertad con la ley del más fuerte, subordina lo público a lo privado y se menoscaba el estado de bienestar. Esaú, obediente a ... Leer más

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Imprescindibles son las cosas del comer, el cobijo y el yacer con pareja placentera. Necesarias la solidaridad, la cultura, el progreso profesional. Pero, avanza el deterioro moral y político que iguala la libertad con la ley del más fuerte, subordina lo público a lo privado y se menoscaba el estado de bienestar.

Esaú, obediente a su padre Isaac, volvía hambriento y cansado de trabajar en el campo. Jacob, preferido de la madre, vivía il dolce far niente y se disponía a comer un plato de lentejas. Esaú pidió a Jacob que se lo cediese y éste le propuso cambiárselo por la primogenitura. ¿De qué me va servir si muero de hambre? se preguntó Esaú y accedió al intercambio.

Son contraprestaciones tan difíciles de entender como algunas que se acuerdan, en la actualidad, en convenios colectivos. Se cede en libertad, cantidad de trabajo y deterioro profesional, por una expectativa de permanencia, limitada a una parte, en función de un plan mundial de decisión desconocida.

O la casi exclusiva preocupación, de alguna cúpula sindical, por el mantenimiento del poder adquisitivo y la permanencia en el empleo. Sin referencias a la contraprestación laboral (qué, cómo, cuanto, cuándo, dónde y quién) que decide el empresario a su libre albedrío.

La mención a la “lucha de clases” se ha evaporado. Arriba y abajo, ricos y pobres, género y nacionalidad. Sin embargo, un reputado financiero afirmó, recientemente, que sí existe y que la están ganando.

Los dueños de los medios de producción, sus gestores de fondos, quieren que se trabaje lo máximo, que los sueldos sean los mínimos y se reduzca toda clase de costes, incluso de seguridad y medioambientales, más el saqueo de recursos naturales no renovables. Incrementan sus beneficios privados, al vender los productos y servicios lo más caro que pueden. Con abusos, como la electricidad más barata al precio de la más cara, impulsando variaciones en la oferta-demanda y al acaparar productos básicos. Pretenden que se rebajen o eliminen impuestos, mientras piden subvenciones.

Los trabajadores, suelen buscar el equilibrio entre trabajar lo suficiente y la mejora del nivel de vida. Que el entorno laboral sea humano, seguro, acotado temporalmente y que proporcione satisfacción, estatus y posibilidades de promoción profesional y social. Servicios públicos adecuados, costeados mediante una tributación progresiva y equitativa.

Intereses contrapuestos cuya negociación formal, informal o de facto, da lugar al pacto social. El resultado depende de la correlación de fuerzas que asista a cada parte, en cada lugar. Con el acuerdo, de grado o por fuerza, no acaba el forcejeo. La parte que beneficia al trabajador se suele escamotear. Un ejemplo reciente es el cambio en la contratación precaria por la estable. Lo incumplen usando los periodos de prueba, discontinuidades y demás artilugios de “hecha la ley hecha la trampa”. Se lo facilita la organización del trabajo, diseñada, desde antiguo, para prescindir de trabajadores con cerebro o hacerlos inocuos a la producción. Hace más de un siglo, el ideal era gorilas amaestrados, hoy son robots con algoritmos diseñados a su gusto. Pero las máquinas ni compran ni crean plusvalía.

La fuerza de los trabajadores es la unidad y la organización sindical. Se cimenta en la permanencia continuada en el trabajo en condiciones laborales similares, en los conocimientos profesionales que hacen funcionar la producción y en la confrontación con el patrón para el que trabajan.

Para dificultar la unión y la solidaridad, se descompone el centro de trabajo en “cadenas de valor”. En un mismo lugar, los trabajadores dependen de empresas diversas y tienen condiciones laborales diferentes.

La organización capitalista del trabajo hace superfluos los conocimientos profesionales. Los puestos de trabajo se accionan mediante instrucciones simples que da la empresa, que hace pasar por formación. Sustituyen la promoción profesional por la salarial sin más requisito que el paso del tiempo y la sumisión. La inteligencia humana, emocional y autónoma, la sustituyen por la artificial, algorítmica, automática y diseñada a su conveniencia.

El amo se difumina. Los gestores deciden ante tableros electrónicos según las ganancias. Desconocen a los trabajadores y sus necesidades y turbaciones.

Es lógico que cada vez haya menos personas que quieran trabajar en esas condiciones.

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El XX convenio colectivo de SEAT. ¿Fin de la emancipación? (3/3)https://www.eltriangle.eu/es/2022/08/25/el-xx-convenio-colectivo-de-seat-fin-de-la-emancipacion-3-3/https://www.eltriangle.eu/es/2022/08/25/el-xx-convenio-colectivo-de-seat-fin-de-la-emancipacion-3-3/#commentsThu, 25 Aug 2022 21:48:38 +0000https://www.eltriangle.eu/es/2022/08/25/el-xx-convenio-colectivo-de-seat-fin-de-la-emancipacion-3-3/Los sindicatos ya han explicado en sus comunicados por escrito, vídeos y asambleas, las razones por las que han firmado ese convenio, con la aquiescencia de sus afiliados. Solo cabe respetar su autonomía. Además, pretenden “abordar el actual proceso de transformación en el que está inmerso SEAT, desde una transición justa, acordando para ello un ... Leer más

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Los sindicatos ya han explicado en sus comunicados por escrito, vídeos y asambleas, las razones por las que han firmado ese convenio, con la aquiescencia de sus afiliados.

Solo cabe respetar su autonomía.

Además, pretenden “abordar el actual proceso de transformación en el que está inmerso SEAT, desde una transición justa, acordando para ello un Plan de Futuro que garantiza la estabilidad en el empleo y que sienta las bases para el desarrollo del Plan Industrial, que tiene que garantizar la rentabilidad de los centros de trabajo, la viabilidad de SEAT y el mantenimiento del empleo y de las condiciones laborales”, “como consecuencia de la apuesta por la movilidad sostenible (coche eléctrico) desde una transición justa, poniendo en el centro a las personas”

El aprecio por la acción sindical, en momentos tan difíciles, no me impedirá opinar sobre el por qué la señora vicepresidenta lo considera histórico y parece tan contenta.

Tiene legitimación para prescindir de 2.100 personas de plantilla, más las inducidas que puedan darse en las empresas auxiliares, que no serán sustituidas. Otras penden de si se asignan determinadas cargas de trabajo. Los despidos, sin “medidas traumáticas”, serán mediante jubilaciones anticipadas, indemnizaciones y traslados a Sagunto.

Al mismo tiempo, el proyecto Future Fast Forward, recibirá 167.316.782 €, destinados a electrificar las fábricas de Martorell y Pamplona y a financiar la gigafactoría de baterías, para vehículos eléctricos de Volkswagen en Sagunto. (Economía digital 1 de agosto)

Algunos aspectos de la letra del convenio colectivo, con opinión añadida, que admite prueba en contrario.

Clasificación profesional

Al personal lo encuadran en dos grupos: obreros y técnico-administrativo. Los engloban en los niveles 5 a 14, correspondientes a cada puesto de trabajo, que podrán ser modificados al producirse un cambio sustancial del contenido de los mismos, consecuencia de la aplicación de los procedimientos de valoración, (art 6, 7, 11, 12 y 13) y del diseño que se haya hecho, claro. Valoración y diseño del puesto, en los que se prescinde total y absolutamente de las personas que los ocupen o puedan ocuparlos.

Al trabajador se le arrebata la categoría profesional que tenía, en función de sus conocimientos y experiencia. Se le sitúa como un simple apéndice del puesto de trabajo, para hacer lo que se le mande, en donde se le diga. ¿El ideal de dos brazos sin o con poco cerebro?

Condiciones económicas

Los niveles de los puestos de trabajo, no los trabajadores, tendrán varios tipos de retribución, designados por una letra y se accederá a cada letra, es decir se incrementará la retribución, por el simple transcurrir del tiempo, sin que tenga nada que ver con los conocimientos, la experiencia ni la calidad de la labor que se realice (art. 14 a 17). Los sueldos brutos mensuales son de los diversos niveles y letra (art. 18)

Los trabajadores se quedan sin salario. De momento, puede que les conserven la retribución del puesto con el nivel más alto que hayan ocupado, para evitar conflictos. Pero se establece un nuevo principio: a igual trabajo, distinta retribución.

Aunque lo tengan por inconveniente, saben que los trabajadores tienen inteligencia natural y ¿por qué no aprovecharla dentro de un cauce? Se establece un plus de equipo condicionado a que los trabajadores colaboren en mejoras relativas a productividad, calidad, eficiencia, mejoras, costes, absentismo, etc. (art. 33) en interés de la empresa.

Una parte del incremento por la variación del IPC de 2022 está condicionada a que se adjudique la segunda plataforma eléctrica a la fábrica de Martorell (art. 39)

Ingreso, formación y régimen disciplinario

Se ingresa en la empresa en función del perfil profesional del puesto a cubrir (art. 41). No parece importar el grado de preparación y experiencia profesional, sólo que sea adaptable al puesto.

Las vacantes se cubren por concurso. Tal vez utilizando el método de la entrevista, que es donde se pueden observar mejor sus tendencias actuales y futuras. Quienes superen las pruebas y no obtengan plaza en un año, su aptitud caducará. (art. 53)

La formación estará vinculada al puesto de trabajo y al proceso productivo, siempre que sea necesario para el logro de los objetivos de la Compañía. Se confeccionarán cuados y programas de formación y reciclaje en función de la adaptación a las nuevas tecnologías y a las modificaciones operadas en los puestos de trabajo, en horario laboral. (art. 67) Cualquier otra formación generalista corre a cuenta de cada trabajador y no parece que sea muy bien recibida.

Las sanciones se aplicarán según lo dispuesto en el convenio colectivo estatal. Pero no lo consideran exhaustivo, pretenden aplicarlo a otros casos de incumplimiento contractual no recogidos explícitamente (art. 70) Incumpliendo así una de las bases fundamentales del régimen sancionador, la tipicidad de las conductas sancionables.

Tiempo de trabajo

Se establecen 8 horas de presencia anual y diaria, dentro quedan comprendidos los periodos de descanso y los tiempos de las pausas colectivas (art. 71 y 104), correspondientes a los factores de fatiga y de necesidades personales, para los trabajadores a turnos rotativos, que no serán retribuidas. ¿Dónde quedan los antiguos 20’ de bocadillo?

Para el resto de personal la jornada laboral será de 8 horas de prestación real y efectiva de trabajo. Los descansos para comida o bocadillo se añadirán a la jornada laboral y no serán retribuidos.

La cuenta de horas tiene por objeto acomodar la actividad, de los trabajadores, a los requerimientos de la demanda del mercado y de la producción (Art 72). Con la disponibilidad de los trabajadores se cubren las deficiencias en la programación, el aprovisionamiento y la comercialización. El “riesgo y ventura” que debería asumir la propiedad de la empresa, se traspasa a los trabajadores, que han de acomodar su vida a lo que les requieran. Se ahorran el sobrecoste de las horas extraordinarias.

Organización del trabajo

El trabajo se organiza a través de equipos, cuya cohesión son objetivos principales. La formación del equipo, tiene como objetivo la polivalencia de las personas, en el conocimiento del funcionamiento de los grupos y de sus útiles de trabajo. No se exige titulación oficial de clase alguna, la formación la hace la empresa. Parece que se llama portavoz a lo que antes era el encargado o jefe de equipo. Se incluyen en el convenio las instrucciones de funcionamiento. (art. 94)

Nada se dice en relación con el sexto paradigma tecnológico. La robótica, la inteligencia artificial, los algoritmos, la disrupción tecnológica. No se encuentran pactados límites ni intervención sindical concreta.

Productividad y primas

La misión de la comisión de productividad es contribuir a la mejora de la productividad de la empresa, mediante estudio y discusión de los factores determinantes de la productividad y de los elementos que intervienen (art. 97). Nada de negociar la producción, las cargas de trabajo o el ritmo de las cadenas.

Para la determinación de tiempos de trabajo, podrán optar por los métodos que más les convenga, cronometraje, estimación o mtm, en sus distintas variantes. (art. 98) El nivel de actividad exigible a los trabajadores es del 96%, que consideran óptimo, equivale a 4/3 de caminar a 4,5 Km/h. (art. 101)

Podrán utilizar en cualquier momento cualquier medio y tecnología de filmación, disponible en el mercado, para análisis que permitan mejoras del proceso productivo (art. 103). Saturarán todos los procesos, se trabajará más. Colateralmente, tendrán vigilados a todos los trabajadores: el que se mueva sí sale en la foto.

Los trabajadores a turno quedan sujetos a descansos colectivos por el tiempo correspondiente a los factores de mayoración por necesidades personales y fatiga, de 40’ (art 104), lo que supone el 8,33% de descanso y un 91,67% de saturación. La consumición del bocadillo se puede hacer en cualquiera de las pausas aludidas. ¿Y los antiguos 20’?

Eso quiere decir que la actividad exigible, durante el tiempo de trabajo de 7h y 20’, corresponde a caminar a 6 km/ hora, lo que supone un esfuerzo equivalente a recorrer 43,8 km por día de trabajo, para alcanzar la actividad óptima exigible. Excepto los que se les asignen otros coeficientes, que minorarán algo el ritmo de trabajo.

No obstante, según la tabla de la OIT, un hombre que mueve 5 kg de peso, trabaja de pie, realiza una operación que requiere precisión y que, a su vez, es bastante monótona, debería tener: un 4% base de fatiga, un 5% base de necesidades personales, un 2% por trabajar de pie, un 1% por mover 5 kg de peso, un 2% por un trabajo de precisión y un 1% por ser bastante monótono, por lo que el coeficiente de fatiga total sería del 15%, y la saturación máxima de ese operario debería ser del 85%. Lo que supone 6 h y 48’ de trabajo y 1h y 12’ de descanso.

Se calcularán las cargas de trabajo a rendimiento 100, que es la producción pactada (art. 107). Si algún grupo o persona no alcanzase el rendimiento óptimo pactado se le disminuye exponencialmente la prima que llega a cero a partir del rendimiento del 85% (art. 113) aunque se estime que el rendimiento normal es del 75%.

En la cláusula transitoria 3ª se da por bueno el manual de VPT que deberá adaptarse a las cuestiones que puedan tener incidencia en el convenio. Ver

Hacia dónde vamos

Las sociedades evolucionan y se transforman. Las formas en que se ha desarrollado el trabajo, el proceso productivo, los sistemas financieros, el reparto de la riqueza y los tipos de familia, las han conformado. Ahora se imponen cambios sociales aceleradamente.

Otra cosa es quien gobierna el cambio y su carácter. Quien se ha hecho con la hegemonía del discurso. Aunque se las tache de conservadoras, las clases dominantes cambian el sistema, lo modernizan y pueden acoger algunas exigencias sociales, para seguir en el poder.

Mantienen sistemas absurdos mientras les sirvan y los aceptemos. Como el sinsentido de afirmar que, para cumplir con la actividad de trabajo exigible, hay que hacer un esfuerzo equivalente a recorrer la Maratón, cada día laborable. O la de asignarle el salario al nivel del puesto de trabajo.

Con el sexto paradigma tecnológico llega la sociedad transindustrial. Robótica, inteligencia artificial, realidad virtual, tecnologías aditivas 3D. Con un papel clave en el trabajo y en todos los aspectos de nuestras vidas. Antes de mediar el siglo, llegará el séptimo paradigma tecnológico: NBIC (nano-bio-info-cogno), convergencia, transhumanismo, fusión fría, bases en la Luna…, el ganador de la carrera, será la superpotencia que tenga acceso a la mayor cantidad de datos.

No se trata solamente de drones, robots u otros automatismos, sino de imponer una filosofía que consolide un sistema operativo, que no dependa de las personas.

Para que los seres humanos sigamos siendo relevantes, en el mundo robotizado, tendremos que definir nuestro papel y hacerlo valer ante quienes nos quieren anular. Por eso es imprescindible que el sindicato actúe, condicione la evolución laboral, procure que los trabajadores sean el factor principal en todo el proceso de trabajo y evite la subordinación permanente a la “oficina”, al algoritmo y a la máquina.

Es difícil encontrar la fórmula que consiga una movilización eficaz de los trabajadores, que vuelva a coronar con éxito la acción reivindicativa y transformadora. Tampoco se ve el sustrato ideológico suficiente, ni la perspectiva política adecuada. Gana, por ahora, la oferta pequeñoburguesa de enclaustrarse en las respectivas naciones, imaginadas por la burguesía, que impide la internacionalización del conflicto. Como la tortuga que se esconde en su caparazón.

La naturaleza humana lleva la búsqueda de la excelencia. Queremos dejar algo para la próxima generación, para probar que hemos vivido y que algo hicimos con nuestro tiempo en la tierra. Con ese impulso se construyeron las pirámides, las catedrales, la gran muralla china y se llegó a la Luna.

No tenemos una brújula que nos oriente al futuro, ni tampoco la hoja de ruta para crear un nuevo mundo, pero con el profesor Argullol, sabemos que el hombre es esencialmente vanidoso, es lo que más nos distingue de los otros animales ¿seremos consecuentes?

Es en la parte en que puedan intervenir los trabajadores, sobre las condiciones de su propio trabajo y en la capacidad de imponer mejoras en sus vidas materiales, donde estará la diferencia.

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El XX convenio de SEAT. Precedentes “científicos” (2/3)https://www.eltriangle.eu/es/2022/08/19/el-xx-convenio-de-seat-precedentes-cientificos-2-3/https://www.eltriangle.eu/es/2022/08/19/el-xx-convenio-de-seat-precedentes-cientificos-2-3/#respondFri, 19 Aug 2022 04:00:02 +0000https://www.eltriangle.eu/es/2022/08/19/el-xx-convenio-de-seat-precedentes-cientificos-2-3/Para conservar el monopolio del poder en la empresa, era peligroso dejar al resultado de la negociación colectiva, la cantidad de producto a fabricar, los salarios y las condiciones de trabajo. Por eso idearon limitaciones “científicas” que pudiesen calificarse de “indiscutibles”. Lo más urgente, era limitar la fortaleza profesional de los trabajadores, para hacerla inocua ... Leer más

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Para conservar el monopolio del poder en la empresa, era peligroso dejar al resultado de la negociación colectiva, la cantidad de producto a fabricar, los salarios y las condiciones de trabajo. Por eso idearon limitaciones “científicas” que pudiesen calificarse de “indiscutibles”.

Lo más urgente, era limitar la fortaleza profesional de los trabajadores, para hacerla inocua al funcionamiento de la producción. La fórmula magistral la encontró Frederick W. Taylor (1856-1915) con su principio de “el cerebro en la oficina y el brazo en el taller”. Lo que respondía a la preocupación de los empresarios de la época. Uno lo expresó con claridad, cuando se quejaba, “siempre que pido dos brazos, vienen con un cerebro”.

Así la “oficina” tenía que planificar, concretar y controlar lo que debía de producirse, cómo, dónde, cuándo y cuánto. Los obreros han de realizar las labores siguiendo las órdenes recibidas, sin necesidad de pensar. Se parcelaron y desmenuzaron las tareas. Se destruyó el nexo psico-físico del trabajo profesional, que vincula al trabajador con el producto que elabora. La oficina técnica, con el sobre coste aparejado, fue absorbiendo los saberes de los trabajadores y sirvió, principalmente, para el control del trabajo y de los trabajadores.

Con los sistemas de simplificación del trabajo, cálculo de tiempos, valoración de puestos de trabajo y asignación de primas e incentivos, se tiende a individualizar, a estimular la ambición personal y a destruir los vínculos de solidaridad. Se convierte al trabajador en un autómata, que ha de adaptarse al puesto de trabajo, que ha sido prediseñado, precisamente, prescindiendo de sus conocimientos y aptitudes, para que pueda ser ocupado por cualquiera, con una ínfima formación relativa.

El trabajador, en el mejor de los casos, pasa a ser un simple apéndice del sistema, hasta que se automatice su labor y pueda ser desarrollada por una máquina, sin su intervención o con una intervención subordinada, accesoria e intercambiable.

Por ejemplo, un cazador sale al campo con los instrumentos adecuados y caza. El producto final de su trabajo, la liebre, es útil por sí mismo y lo puede intercambiar por dinero u otros bienes.

Cuando interviene la división “científica” del trabajo, desaparece el cazador. Un peón lleva los cartuchos, otro la escopeta, un tercero carga el arma, el cuarto dispara y un quinto recoge la presa, para que el dueño de la escopeta y los cartuchos se quede con la liebre y les page, a los peones, una cantidad inferior de la que obtiene con su venta. El trabajo de cada peón ya no es útil por sí mismo. Están atrapados. Dependen del amo de la escopeta, que puede contratar a un técnico para que controle peones y proceso.

Las pérdidas por la dejación o limitación de la inteligencia humana, en el proceso productivo, es incalculable. Ahora la pretenden sustituir por la “inteligencia artificial” de los algoritmos, programados a su gusto y manera, sin intervención de los sindicatos ni de la sociedad pues, dicen, pertenece al ámbito científico y de la propiedad privada.

La alienación profesional se incrementó cuando, con el fordismo, se introdujo la cadena de montaje. El desmenuzamiento del trabajo en mínimas operaciones mecánicas llegó a extremos inauditos. Consiguieron que la capacidad reflexiva y consciente, del trabajador en el trabajo, se redujese hasta límites inhumanos. El sistema se perfeccionó para maximizar el rendimiento inmediato del utillaje y de la mano de obra. No importaban los riesgos físicos y mentales que repercuten en el trabajador que los soporta.

El sindicalismo respondió con contundencia. El congreso fundacional de la CNT (1910), trató la “necesidad de establecer escuelas en los sindicatos obreros”. Se usaría como método “la divulgación racional de los conocimientos científicos y la aplicación de la enseñanza técnico-profesional”. Se recomendaba la recaudación de cuotas especiales “para hacer posible la creación de escuelas, gracias al propio esfuerzo de la clase trabajadora organizada”. 

El congreso de Sants (1918), de la CNT catalana, aprobó los estatutos de los nuevos sindicatos únicos, que en su artículo 3º planteaba: “Será cuestión primordial de este sindicato establecer escuelas racionalistas para la más integral emancipación del proletariado”

El congreso confederal de La Comedia (Madrid, 1919) continuó insistiendo sobre el tema: “sería conveniente que aquellos sindicatos que cuenten con fuerzas y medios, fueran inmediatamente a la implantación de dichas escuelas”. Vieron la necesidad de crear un comité pro enseñanza, agregado al Comité Nacional, una Normal que surtiera de profesorado a las escuelas sindicales e implantar una cuota obligatoria en los sindicatos.

El ateneo racionalista, Escuela Luz, del Congreso de Sants (1918) enunciaba: “Se trataba, pues, de construir una ciudadanía hecha de obreros y obreras, con cualificación para trabajar que, además, pudiesen desarrollar conocimientos críticos a nivel científico, artístico, cultural y social.” En la actualidad eso está puesto, en un mural conmemorativo, en el parque de la antigua fábrica textil de la España Industrial.

 

La humanización del trabajo

Acabada la segunda guerra mundial, la fuerza de los trabajadores organizados en sindicatos y el miedo a los bolcheviques, atemperaron las ansias por conseguir la descualificación de los trabajadores, impedir la confraternización que proporciona el centro de trabajo y disimularon la evanescencia del que se queda con la plusvalía.

El trabajo debía de generar un ingreso salarial suficiente, seguridad en el lugar de trabajo y protección social para las familias. Perspectivas de desarrollo personal y estatus social. Libertad para expresar las propias opiniones, participación en la organización y en las decisiones que afectan al trabajo y a la vida del trabajador. Igualdad de oportunidades y trato para todas las mujeres y hombres. Un entorno donde el trabajador pudiese hallar satisfacción en aquello que hace, que ha de ser útil para las personas y para la sociedad.

En el último tercio del siglo XX se observó que la descualificación profesional de los trabajadores era tan disimulada como progresiva. Les arrebataban el protagonismo laboral que se hacía recaer en el puesto de trabajo, diseñado prescindiendo absolutamente de ellos. Crecía la fatiga, el descontento, el aburrimiento y el aumento del control mediante jefes de equipo y vigilantes.

Ese despotismo, se contradecía con la mayor formación y capacidad intelectual de las personas, resultado de la universalización de la enseñanza, la formación profesional y el incipiente acceso a la Universidad.

Por la presión sindical, pero también el interés empresarial de seguir reduciendo costes y obtener mayores rendimientos, se realizaron numerosos estudios relacionados con el trabajo desmenuzado. Se descubrió que la falta de satisfacción por y en el trabajo y el temor al capataz, aumentaba la tensión y el absentismo del trabajador y disminuía su rendimiento.

La escuela de negocios de Harvard y su director Elton Mayo, propugnaron armonizar la jerarquía con el liderazgo. En realidad, buscaban la forma de integrar a los trabajadores en la empresa, elevar la moral de grupo y desarrollar el espíritu de cuerpo. Que los trabajadores se sintiesen partícipes en una misma comunidad de intereses. Sostenían que las disposiciones de la empresa deberían ser democráticas o, por lo menos, informadas y facilitar alguna forma de participación, de los representantes de los trabajadores, en las decisiones de la empresa. Pero en ningún caso se podía poner en cuestión el régimen económico, la propiedad, la decisión unilateral, ni el contenido del trabajo, que siguió avanzando en su sentido más demoledor y cretinizante. Neutralizar la acción sindical donde la hubiere o retardar su aparición.

La alternativa socio-técnica, propugnaba transformar el ciclo productivo para mejorar las relaciones laborales. Surgió después de detallados análisis de costes, beneficios y pérdidas. Observaron que, con gran frecuencia, el absentismo, los abandonos o peticiones de traslados frecuentes y el descenso en la cantidad y calidad en el trabajo, solían ser expresiones de problemas latentes, entre los que la precariedad y la inseguridad en el empleo tenían gran importancia.

Se introdujeron, en el proceso de trabajo, formas de rotación de tareas, alargamiento, ampliación y enriquecimiento, islas de trabajo que se pretendían corresponsables y que podían actuar con cierta autonomía.

Algunos sindicalistas participamos de buena fe en esa alternativa. Pero no fue bien recibido, en aquellos tiempos, por la generalidad de trabajadores. Tenían que asumir más responsabilidades, en algo que no era suyo, por el mismo precio. Menos gracia les hizo a los mandos intermedios, temerosos de perder atribuciones y prebendas.

Hubo algunas prácticas muy interesantes. También en lo relacionado con la seguridad y la salud en el trabajo, que avanzó notablemente. Destacan los intentos que se iniciaron en Noruega con la democracia industrial y en Yugoslavia con la autogestión.

 

A donde hemos llegado.

Con la caída del muro de Berlín y la confluencia de personajes como Thatcher, Reagan yWojtyła,el panorama empezó a cambiar.

El globalismo, la libre circulación de personas, productos, finanzas y servicios, puede colapsar, al mantenerse las fronteras. Aunque el sistema económico, necesitado de continua expansión, está catatónico y cerca del encefalograma plano, no tenemos con qué reemplazarlo.

Solo los capitales circulan por la fibra óptica a la velocidad de la luz, guiados por unos gestores, cuyas pantallas electrónicas les dicen dónde ganar más dinero, para enriquecer más, siempre a los mismos. Si hay que prescindir de varios miles de trabajadores, se prescinde. Los que gestionan los fondos privados, los de inversión popular y los de pensiones, nada saben de las personas que trabajan, ni de sus familias, ni de su hipoteca.

Han surgido sindicatos de empresa. Su misión es que permanezca, hacerla más productiva, obtener más carga de trabajo, que no se deslocalice y que se incrementen los beneficios para que, los que deciden si se la llevan a otro país o no, opten por quedarse y mantengan el empleo, aunque sea menos, más precario y de peor calidad. Con subvenciones y trato especial de las administraciones públicas.

Desde finales del siglo XX, la evolución de los sistemas de contratación laboral, ha seguido pautas muy similares en todo el mundo. Especialmente en países desarrollados como Japón, Alemania, Italia, Estados Unidos o España, a pesar de las grandes diferencias culturales, históricas, psico-laborales y sociales existentes entre ellos.

La anterior contratación laboral, fija e indefinida habitual, pasó a ser temporal y precaria. Ya han conseguido que los trabajadores sean perfectamente intercambiables, porque solo han de hacer lo que se les diga, donde los pongan. La autorización para la creación y funcionamiento de empresas prestamistas de trabajadores, ha proliferado. En España, con el actual gobierno, ha mejorado la temporalidad práctica.

Con el método organizacional del “justo a tiempo”, se facilita la contratación de empresas auxiliares. Aprovisionan, fabrican subconjuntos y aportan trabajadores que entran en el centro de trabajo, de producción o comercialización final, sin vinculación de carácter laboral con la empresa principal, que la sustituye por la mercantil del grupo. Se rompe o impide la antigua solidaridad que proporcionaba el centro de trabajo.

Producir para usar y tirar, con obsolescencia programada, facilita que las fábricas sean relativamente sencillas de montar, con amortización rápida y facilidad de abandono en cuanto surja una ocasión mejor, en cualquier parte del mundo. El costo de la innovación está incluido en el precio del producto, es decir, el consumidor de hoy paga por la invención e instalación que se va a crear y vender en el futuro.

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Ha dicho la vicepresidenta de personas y organización, Laura Carnicero, que han firmado el convenio colectivo más importante en setenta años de historia de la SEAT. Que no hay plan B. Responsables sindicales la han calificado de adanista. Pero hay que suponer, que ella habla desde el punto de vista de la dirección y de la propiedad de la empresa. Debe de ser consciente, de que se plasman postulados de la organización “científica” del trabajo, que siempre tuvo por objeto conseguir que, las decisiones gerenciales, fuesen indiscutibles para los legos, que el control del trabajo y de los trabajadores, es preferible a la eficacia y a la eficiencia.

Para explicar mejor el alcance de este acuerdo, conviene enmarcarlo en el devenir de los sistemas productivos.

Antecedentes prehistóricos

Por la necesidad de paliar la penuria, en los albores de la especie humana, buscamos las formas y los instrumentos que nos facilitasen saciar las necesidades, la creatividad y las expectativas. Nuestro cerebro evolucionó al ponernos en pie y empezar a utilizar las manos. Así pudimos incrementar y transmitir los conocimientos, necesarios para idear los medios que nos facilitasen el trabajo y la mejora del producto obtenido.

Empezamos utilizando el palo y la piedra. Las unimos para formar hachas y lanzas, más duraderas y eficaces. Aprendimos a encender, usar y controlar el fuego, que nos proporcionó luz y calor. Energía que, junto a la eólica e hidráulica, (ahora con la fotovoltaica y pronto con la de fusión), incrementó la posibilidad de obtener más y mejores bienes y servicios. La invención de la rueda y la domesticación de animales de tiro nos descargó de pesadas tareas de transporte. El descubrimiento de los metales y la metalurgia, fue decisivo en la construcción de mejores útiles y herramientas.

Pasamos de ser nómadas, cazadores y recolectores principalmente, a fundar aldeas, pueblos y ciudades. El saber, la cooperación y la coordinación de los esfuerzos, consiguió que prosperase la agricultura, la ganadería, la construcción, la metalurgia, …

La división familiar del trabajo

En la tribu primitiva los bienes obtenidos cubrían las necesidades colectivas de subsistencia. El varón tenía asignadas las tareas para las que la fuerza física y la disponibilidad eran características necesarias y principales: la caza, la cosecha, la defensa. La mujer, generalmente, cuidaba de las tareas domésticas y de los hijos, su menor fuerza física y los frecuentes periodos de gestación eran un gran impedimento. Cada unidad familiar se procuraba el mínimo vital de comida, vestido y cobijo.

La división social del trabajo

Cuando el mínimo vital se fue rebasando, algunas personas, pudieron dedicarse a otros menesteres más especializados. Aparecieron los artesanos: herreros, carpinteros, albañiles, tejedores, que intercambiaban sus productos por los remanentes de los agricultores y ganaderos.

El incremento de los bienes producidos, con la especialización artesana, dio origen a otras actividades. La milicia, para retener o apropiarse de la riqueza producida y de los medios de producción, especialmente las tierras. La promulgación de ordenamientos jurídicos, con su policía y carceleros anejos, para regular las relaciones de propiedad, comerciales y de convivencia. Y el mercader, que compra lo que producen unos para vendérselo a otros, en los mismos o distintos lugares. La moneda se ideó para, originariamente, facilitar las transacciones.

Más adelante, los mercaderes no se limitaron a comprar y vender los productos acabados. Proporcionaron las materias primas (hilo para el tejedor, metal para el herrero, semillas para el agricultor, ladrillos para el albañil), cuya procedencia era cada vez más distante y su obtención más complicada. Igual sucedió con los medios de producción: máquinas, herramientas, energía. Todo era más complicado y costoso de obtener, sin la intervención del intermediario, que en eso se especializaba.

Los mercaderes se fueron haciendo con el control de la producción. Con la parte fundamental para iniciarla y concluirla. Aumentaron sus beneficios presionando a los artesanos con la amenaza de facilitarles o no las materias primas, los medios de producción y la de comprarles o no sus productos. El comercio de objetos de lujo, armas y esclavos incrementó más sus beneficios, por la desconexión existente entre los costes de obtenerlos y su utilidad práctica.

El dinero acumulado por los mercaderes, resultante de la diferencia entre el precio de compra y el de venta, aumentó continuamente. Surgió la figura del prestamista, muchas veces usurero, que dio origen al banquero. Acumula dinero propio y ajeno a fin de prestarlo, a cambio de un porcentaje, previo evaluar las garantías de devolución del principal más los intereses. El dinero pasó a ser una mercancía más, necesaria para iniciar, mantener o ampliar la industria.

La revolución industrial

El mercader transformado en capitalista, por el acopio de dinero, cambió de estrategia con la ayuda del banquero. Dejó de suministrarles a los artesanos las materias primas y los medios de producción y no les compraba los productos que elaboraban.

Concentró en un local de su propiedad los materiales, las máquinas y las herramientas y ofreció a los artesanos solo un empleo en su fábrica. Al pequeño taller le fue imposible competir con la gran fábrica. Por la dificultad de obtener, sin un holgado soporte financiero, los cada vez más sofisticados medios de producción y la energía necesaria, que provenía de la máquina de vapor y la electricidad.

El capitalista se adueñó de la producción, reemplazando al antiguo mercader que tenía que comprarla. El artesano se transformó en obrero al tener que vender su fuerza de trabajo en vez de vender su producción. El “poder hacer” cambió de manos, pero el trabajador retuvo el “saber hacer”. El trabajo pasó a ser una mercancía más, que se compra por menos de su valor real, es decir, por menos de la cantidad a que se puede vender el producto que elabora.

La energía disponible, distinta de la del hombre y de los animales de tiro, de la hidráulica y eólica, que debían consumirse en el mismo lugar en que se producía, dio un salto cualitativo y cuantitativo espectacular. La producida por la máquina de vapor alimentada con carbón, el motor de explosión que utiliza derivados del petróleo y, sobre todo, la electricidad y su transporte en alta tensión, pudieron ser utilizadas en lugares distintos al de su generación.

El aumento de la energía disponible, más la concentración de los trabajadores en las fábricas, propició la producción en masa. La fuerza física del varón y los limitados periodos de gestación de la mujer, dejaron de ser una necesidad y un impedimento, respectivamente, para intervenir en el proceso productivo. Trabajaron hasta los niños.

El sistema propició otro cambio de paradigma. El trabajo, de subvenir a las personas, pasó a ser el instrumento principal del enriquecimiento de pocos. De trabajar lo necesario para vivir mejor, a trabajar lo máximo para aumentar los beneficios de los dueños de los medios de producción y de los banqueros. Del uso de los medios naturales a esquilmar toda clase de recursos.

Los artesanos y sus gremios tenían dificultades para oponerse a la prepotencia de los mercaderes, por su individualidad competitiva. Los obreros se encontraron unidos por iguales intereses, frente a un mismo patrón y por permanecer juntos en la fábrica. Eso creó identidad y conciencia de clase e indujo a la solidaridad.

La organización obrera los hizo fuertes. Impusieron derechos de reunión, asociación, huelga y expresión. Con luchas que les produjo mucho sufrimiento. En el siglo XIX se fundaron sindicatos de clase y partidos de izquierda. Se denunciaba la relativa pauperización de la población, en beneficio de la minoría capitalista y discutieron la dicotomía salario plusvalía.

El sufragio universal propició que el Estado dejase de servir solo a los propietarios. La unidad sindical y la negociación colectiva, variaron la correlación de fuerzas, con resultantes favorables a las reivindicaciones obreras. Disminuyó la jornada laboral, se incrementaron los salarios y, en general, mejoraron las condiciones de trabajo.

En las escuelas industriales, se obtenían los conocimientos teóricos y la práctica básica de los oficios. En el taller se completaba la formación práctica y se adquiría la experiencia. Los adolescentes se incorporaban al trabajo, como pinche o aprendiz, e iban promocionando en la escala de Oficiales de 3ª, 2ª, 1ª y de Maestro de taller. Algo similar sucedía con los grados de ingeniería y demás profesionales.

La promoción por mérito y capacidad de la persona, incentivó la adquisición de conocimientos y de experiencias. La alta cualificación profesional de los trabajadores, los hizo imprescindibles y propició la contratación fija e indefinida. Al actualizar su vertiente intelectual y cultural se mejoraba su estatus social, adquirían identidad y se posibilitaba el incremento salarial. El trabajador era independiente de la empresa, podía irse a cualquier otra, al tener mayores y mejores saberes, que lo que la empresa le enseñaba, para hacer lo que le mandasen, donde lo pusiesen.

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