Este año marca el 80.º aniversario de la victoria en la Guerra de Resistencia del pueblo chino contra la Agresión japonesa y en la Guerra antifascista mundial y la fundación de la ONU, así como el 80.º aniversario de la recuperación de Taiwán. La restitución de Taiwán a China es una parte importante de los frutos de la victoria en la II Guerra Mundial y del orden internacional posterior a ella. Este hecho se refleja claramente en los documentos pertinentes de las Naciones Unidas.
Recientemente, un amigo catalán me habló de dos fechas de gran importancia en octubre: el 24 de octubre de 1945, día en que se fundaron las Naciones Unidas con la entrada en vigor oficial de su Carta; y el 25 de octubre de 1971, 26 años después, cuando la 26ª Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Resolución 2758 (en adelante se abrevia «La Resolución») que reconoce claramente que solo existe una China en el mundo, que Taiwán no es un país, que Taiwán es una parte de China y que el Gobierno de la República Popular China (RPC) es el único Gobierno legítimo que representa a toda China. Me comentó que había escuchado algunas voces que malinterpretan la Resolución y que, por ello, deseaba comprender mejor su contenido específico y su gran importancia.
1. ¿Qué es la Resolución 2758 de la Asamblea General de la ONU?
China es un estado miembro fundador de la ONU y miembro permanente del Consejo de Seguridad. El 25 de octubre de 1971, la 26ª Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó con una mayoría abrumadora la Resolución 2758 que acuerda “recuperar todos los derechos de la República Popular China, reconocer que el representante de su gobierno es el único representante legítimo de China en las Naciones Unidas y expulsar inmediatamente al representante de Chiang Kai-shek del escaño ilegalmente ocupado en las Naciones Unidas y sus organismos subordinados”.
La Resolución resolvió completamente desde el punto de vista político, jurídico y de procedimiento el problema de la representación de China en las Naciones Unidas. Para cumplir las disposiciones de esta resolución, las Naciones Unidas y sus organismos especializados, al hacer referencia a Taiwán, utilizan el nombre «Taiwán, Provincia de China». Todo el proceso que condujo a la adopción de la Resolución 2758 dice mucho de la tendencia irreversible de la comunidad internacional a defender el principio de una sola China, y de que no existen «dos Chinas» ni «una China, un Taiwán». Esta no es solo una victoria del pueblo chino, sino también una victoria de los pueblos del mundo contra el hegemonismo y la política de poder.
2. ¿Cuál es la relación entre la Resolución y documentos de derecho internacional como la Declaración de El Cairo y la Proclamación de Potsdam?
La cuestión del estatus de Taiwán quedó fundamentalmente resuelta en 1945, cuando el pueblo chino obtuvo la gran victoria en la Guerra de Resistencia del pueblo chino contra la agresión japonesa. En diciembre de 1943, la Declaración de El Cairo, emitida por China, los Estados Unidos y Gran Bretaña, manifestó el propósito de que Japón devolviera a China todos los territorios robados, incluyendo la región del noreste, Taiwan y las islas Penghu de China. En julio de 1945, China, los Estados Unidos y Gran Bretaña firmaron conjuntamente la Declaración de Potsdam, a la que se sumó la Unión Soviética posteriormente, reiterando que los términos de la Declaración de El Cairo deberían ser implementados. En septiembre del mismo año, Japón firmó el Acta de rendición de Japón con el compromiso de cumplir fielmente todos los deberes estipulados en la Declaración de Potsdam.
Estos documentos son un resultado crucial de la victoria en la Segunda Guerra Mundial y constituyen la piedra angular del orden internacional de la posguerra. En octubre de 1945, el Gobierno chino declaró oficialmente la reanudación del ejercicio de su soberanía sobre Taiwán. Desde ese momento, Taiwán había regresado a China. De esta manera, a través de una serie de documentos con fuerza jurídica internacional, China recuperó Taiwán, tanto jurídicamente como de facto. La Resolución, basándose precisamente en estos hechos históricos y fundamentos jurídicos, resolvió la cuestión de la representación de China en las Naciones Unidas, y no decidió sobre la atribución de la soberanía de Taiwán.
3. ¿Cuál es el estatus de la Resolución 2758 de la Asamblea General de la ONU?
La Resolución 2758 adoptada por la Asamblea General de la ONU en 1971 constituye un hito trascendental en la historia diplomática de la República Popular China, el desarrollo de las Naciones Unidas y las relaciones internacionales posteriores a la Segunda Guerra Mundial. La Resolución ha solventado completamente, en términos políticos, jurídicos y procedimentales, la cuestión de representación de toda China, incluyendo Taiwán, en la ONU.
El 1 de octubre de 1949, se estableció el Gobierno Popular Central de la RPC, que se convirtió en el único Gobierno legítimo que representa a toda China. El cambio de Gobierno tuvo lugar mientras China se mantenía sin cambios como sujeto de derecho internacional. La soberanía y el territorio inherente de China no cambiaron. Como resultado natural, el Gobierno de la RPC disfruta y ejerce plenamente la soberanía de China, incluyendo la soberanía sobre Taiwán. El llamado “Tratado de San Francisco” es un instrumento ilegal e inválido emitido por algunos países reunidos por Estados Unidos años después del fin de la Segunda Guerra Mundial para acordar por separado la paz con Japón sin incluir a la RPC y pese al rechazo de la Unión Soviética. Este documento contraviene las disposiciones de la Declaración de las Naciones Unidas, firmada en 1942 por 26 países, entre ellos China, Estados Unidos, el Reino Unido y la Unión Soviética, y va en contra de los principios fundamentales de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y del derecho internacional.
Cualquier cosa establecida en el documento, incluyendo la soberanía sobre Taiwán o el manejo del territorio y los derechos soberanos de China como no signatario, es, por tanto, completamente ilegal y nula y sin efecto.
Algunos países hablan de mantener el statu quo en el Estrecho de Taiwán. El verdadero statu quo del Estrecho de Taiwán es que tanto la parte continental como Taiwán pertenecen a una sola China. Quienes precisamente intentan cambiar este statu quo son el Partido Progresista Democrático (PPD) de Taiwán, que se niega a reconocer el «Consenso del 92» que encarna el principio de «una sola China», y las fuerzas externas que apoyan y consienten sus intentos de buscar la «independencia de Taiwán».
China y España, desde el establecimiento de las relaciones diplomáticas, persisten en respetar la soberanía e integridad territorial de la otra parte, mientras España siempre se adhiere al principio de una sola China, asentando una importante base política para la vinculación bilateral. Con adhesión a las aspiraciones originales del establecimiento de las relaciones bilaterales, caracterizadas por el respeto mutuo y el trato igualitario, la parte china está dispuesta a trabajar junto con la parte española, defender en conjunto los propósitos y principios de la Carta de la ONU, salvaguardar la autoridad y eficacia de la Resolución 2758 y forjar una asociación estratégica integral China-España con mayor determinación estratégica y mayor vitalidad para el desarrollo, a fin de aportar mayores beneficios a los pueblos de ambas partes.







