El sindicato de enfermeras SATSE ha convocado a las profesionales este lunes por la mañana a protestar a las puertas de los centros de atención primaria (CAP) de toda Cataluña para denunciar la «sobrecarga crónica» y la «improvisación» en la gestión de la vacunación de la gripe y el covid-19. En un manifiesto, el sindicato advierte de que la campaña ha sido «la gota que ha colmado el vaso» para un colectivo que hace tiempo que trabaja con «agotamiento», y apunta que el objetivo de las concentraciones es «hacer visible que toda la profesión estamos desbordados y que ya no podemos aguantar más«.
La protesta llega después de que el Departamento de Salud anunciara que las personas para quienes se indica la vacuna de la gripe y el covid podrían recibirla sin cita previa en franjas por la mañana y por la tarde en los CAP y puntos de atención continuada (PACS); un modelo que ha enojado sindicatos y el Colegio de Enfermeras de Barcelona (COIB). «Programar bien también es cuidar a la población», afirma la secretaria de Acción Sindical de SATSE Cataluña, Caterina Ródenas, que añade que «los sucesivos Departamentos de Salud han utilizado a las enfermeras como un recurso inestable para recortar costes y dar soluciones a los diferentes retos que se han ido encontrando».
En este sentido, Ródenas afirma que proyectos como la atención por motivos o la gestión de la demanda aguda, «no son malos de por sí, pero se han implantado sin plantearse cuestiones básicas del día a día de la asistencia en un centro de primaria».
Vacunar sin cita
A la situación de agotamiento crónico, explica SATSE, se ha añadido este año la improvisación en la campaña de vacunación, en la que se ha ampliado el horario a los sábados por la mañana y se ha promovido que los usuarios vengan a su CAP de referencia sin cita. «Vacunar es parte de nuestro trabajo, pero el problema es la falta de organización», señala Ródenas, que explica que «la profesional que vacuna debe atender, entre usuarios programados para vacunar, a toda aquella persona que venga a ponerse la vacuna sin cita», situación que causa «un descontrol».
«No se ha pensado en las consecuencias que tiene atender a estos usuarios espontáneos sobre una primaria ya sobrecargada. Tampoco lo que significa, a medio plazo, en cómo afectará el volumen de demora a la atención en los centros», lamenta la secretaria de Acción Sindical de SATSE Cataluña.
Programación por motivos
La organización del trabajo que se ha implantado progresivamente en los CAP en la última década, el modelo de «programación por motivos», es también uno de los causantes del malestar de las enfermeras. El modelo asigna a los pacientes a un profesional u otro según el motivo de su consulta, lo que «ha acabado reduciendo la labor de la enfermería a una herramienta de gestión de costes, con consecuencias negativas para las profesionales como para los pacientes».
Según una encuesta de SATSE Cataluña, el 85% de las enfermeras encuestadas considera que su carga de trabajo ha aumentado significativamente desde la implantación de este modelo, el 75% dispone de menos tiempo por paciente y un 92% constata que las visitas se duplican. Este funcionamiento, según el sindicato, no sólo genera ineficiencia, sino también frustración entre profesionales y pacientes.















